
Por fin ha sucedido…. Los nervios dejan paso al recuerdo de una experiencia maravillosa, una sala abarrotada de gente (más de 100 personas), y la poesía rondando por entre los asistentes, comunión precisa con la danza, el movimiento, magistralmente puesto en escena por Virgina e Inma, y los ojos de un público expectante, no se puede pedir más.
¿Quién ha dicho que las presentaciones de libros tienen que ser aburridas y serias? nosotros quisimos demostrar lo contrario, quisimos ofreceros un espectáculo de voz, sonido, danza y palabras... en un marco incomparable, hasta las piedras nos sonrieron el pasado 27 de enero...
¿Quién ha dicho que las presentaciones de libros tienen que ser aburridas y serias? nosotros quisimos demostrar lo contrario, quisimos ofreceros un espectáculo de voz, sonido, danza y palabras... en un marco incomparable, hasta las piedras nos sonrieron el pasado 27 de enero...
El acto dio comienzo con la bienvenida por parte del Presidente del Museo de Poesía de Catalunya, Eudald Escala (quién confesó que todavía estaba digiriendo el libro en su ya segunda lectura) para dar paso seguidamente a Andreu Navarra, 
prologuista de esta herejía y gran amigo nuestro, quien con su habitual tono desenfadado introdujo a los asistentes en el mundo y submundo de una forma de entender la realidad que nos rodea y su piel poética bajo el prisma del dolor humano, y nos profesó “amor” en vivo y en directo.
Su visión de Comiendo Pelos como Herejía Poética no es la de un libro de “ruptura” como se encargó de puntualizar en su exposición, si no de un libro “acumulativo”, un libro que recoge la ceniza de cuanto queda después de una detonación.

prologuista de esta herejía y gran amigo nuestro, quien con su habitual tono desenfadado introdujo a los asistentes en el mundo y submundo de una forma de entender la realidad que nos rodea y su piel poética bajo el prisma del dolor humano, y nos profesó “amor” en vivo y en directo.
Su visión de Comiendo Pelos como Herejía Poética no es la de un libro de “ruptura” como se encargó de puntualizar en su exposición, si no de un libro “acumulativo”, un libro que recoge la ceniza de cuanto queda después de una detonación.
Se apagan las luces, y empiezan las sorpresas, en medio de un silencio atronador el sonido de tambores rituales (bothram) se alza lentamente, llenando el espacio como el latido de un gigantesco corazón, persistente, solitario, enigmático... velas negras, capas en movimiento..., ángeles y su ritual de viento...
momentos realmente espectaculares, Metall Oriental (las fotos no hacen justicia, pero con tan poca luz , de momento no he conseguido mejores tomas) haciendo su entrada triunfal por los versos, por la escenificación de todo cuanto el cuerpo es capaz de comunicar, que no es poco, sobrevolando la música de O.D.I y su último trabajo, La Puerta del Hades,

caminando entre la oscuridad de dos de sus temas, "Carall Venerat" y "Ni los muertos son eternos", y francamente, sé que me creeréis si os digo que la emoción de oir nuestra propia música y verlas a ellas caminando por ella, regalándonos su mirada y haciendo de nuestro trabajo otra forma de expresión, nos emocionó tremendamente. Aquí os dejo el enlace para que podáis escuhar los dos temas, y recordad que la Puerta del Hades está disponible para todos y podéis descargarla gratuitamente desde esta misma página.
Cuando los ojos del público ya estaban casi desmayados con la sinuosidad de lo que hasta el momento habían ingerido, subió al escenario Cesc Fortuny,
quien tras unos largos momentos de silencio que bien podrían haber formado parte de su intervención y que además fueron hasta aplaudidos vivamente (pero que en realidad vinieron provocados por problemas técnicos en la sonorización de la sala, ya se sabe, cosas del directo), con una mezcla de Freejazz, cantos tibetanos y noise, nos deleitó con su particular forma de recitar y nos convenció de que todo es combinable, todo puede ser lírico y poético, o antipoético si se quiere, hasta el propio silencio, pero igualmente estremecedor.
quien tras unos largos momentos de silencio que bien podrían haber formado parte de su intervención y que además fueron hasta aplaudidos vivamente (pero que en realidad vinieron provocados por problemas técnicos en la sonorización de la sala, ya se sabe, cosas del directo), con una mezcla de Freejazz, cantos tibetanos y noise, nos deleitó con su particular forma de recitar y nos convenció de que todo es combinable, todo puede ser lírico y poético, o antipoético si se quiere, hasta el propio silencio, pero igualmente estremecedor.Y la sala, de repente, se llenó de color, acordes dermopoéticos en blanco y rojo,
Metal Oriental
volvió a ocupar el aire, a llenarlo de poesía corporal, a autografiar el espacio, la música y el movimiento con su especial lenguaje, nunca tendremos gracias bastantes para demostrarles nuestro cariño y admiración.

Metal Oriental

volvió a ocupar el aire, a llenarlo de poesía corporal, a autografiar el espacio, la música y el movimiento con su especial lenguaje, nunca tendremos gracias bastantes para demostrarles nuestro cariño y admiración.

Los aplausos hicieron eco en la sala, las acompañaron a ellas mientras se alejaban y me acompañaron a mi mientras subía al escenario, a mi lado Cesc con la armónica.

Tuve ocasión de fundirme con todo el magma que a estas alturas, impregnaba cada asiento, cada cara, cada par de ojos, y tuve la ocasión de agradecer a través de mi voz, cada una de esas miradas que nos estaban mimando, acompañando y dándonos calor y color.
El acto lo cerró nuestro editor, José María Pinilla, a quien le agradecemos muy vivamente todo el soporte que siempre nos brinda.
Fue una velada extraordinaria, y quiero agradecer desde aquí, a cada uno de vosotros, todo y tanto.

A todos aquellos que nos acompañasteis, caras que hasta la fecha habían sido sólo compañeros bloggeros, (gracias Jaume Vendrell por permitir que le pusiéramos cuerpo a tu voz, fue una gozada conocerte, a ti y por supuesto a Virginia), Gracias.
Gracias a todos mis amigos monistrolenses, que acudieron en masa. A Carlos Vitale y Albert Tinaut, (me encantó teneros con nosotros). Al grupo poético Metafora que también acudió en pleno cambiando incluso su día de reunión para poder estar allí. A mi queridísimo grupo LAIE, que tampoco faltaron y me dieron como siempre todo su calor y cariño. A Agustin Calvo Galán, a quien no le importan los quilometros cuando se habla de poesía, a Maribel y Cèltia, a amigos y familiares, cuyo soporte, apoyo y ánimo es incalculable, a mis compañeros de trabajo que no quisieron perdérselo, en fin, a todos los que con vuestra compañía hicisteis que esta experiencia resultara un regalo perfecto.
Fue una velada extraordinaria, y quiero agradecer desde aquí, a cada uno de vosotros, todo y tanto.
A todos aquellos que nos acompañasteis, caras que hasta la fecha habían sido sólo compañeros bloggeros, (gracias Jaume Vendrell por permitir que le pusiéramos cuerpo a tu voz, fue una gozada conocerte, a ti y por supuesto a Virginia), Gracias.
Gracias a todos mis amigos monistrolenses, que acudieron en masa. A Carlos Vitale y Albert Tinaut, (me encantó teneros con nosotros). Al grupo poético Metafora que también acudió en pleno cambiando incluso su día de reunión para poder estar allí. A mi queridísimo grupo LAIE, que tampoco faltaron y me dieron como siempre todo su calor y cariño. A Agustin Calvo Galán, a quien no le importan los quilometros cuando se habla de poesía, a Maribel y Cèltia, a amigos y familiares, cuyo soporte, apoyo y ánimo es incalculable, a mis compañeros de trabajo que no quisieron perdérselo, en fin, a todos los que con vuestra compañía hicisteis que esta experiencia resultara un regalo perfecto.
Aquí os dejo las intervenciones de Cesc y mía, para aquellos que no pudisteis acudir, pero que estuvisteis presentes desde el principio…
No quisiera dejarme en el tintero a aquellos amigos que aunque no pudieron asistir por cuestiones de geografía, me llamaron por teléfono, o me enviaron un mail, para hacerse presentes, gracias a Sonia Fides y a Valentín Martines, ambos sois estupendos compañeros de viaje, a Eduardo Moga y Nieves Alvarez, a Javier Cubero e Isabel Miralles y también a todos cuantos habéis seguido desde el primer momento la andadura de este libro y de algún modo lo habéis apadrinado.
Gracias de nuevo a Andreu Navarra, prologuista y amigo muy querido, al editor José María Pinilla sin cuya fe en nuestras posibilidades nada de esto hubiera sido posible, a Rodolfo Navarrete quien elaboró para el MUPOCAT el cartel publicitario y se encargó de la logística técnica de la sala, al Museo de Poesia de Catalunya quién apadrinó el acto, a Aigua María quien puso toda la carne en el asador para que todo resultara perfecto, y a todos los medios que nos brindaron sus páginas, espacios en radio, entrevistas, reseñas y difusión del libro desde su nacimiento en junio del 2008.
Sólo me queda agradecer a Metal Oriental su extraordinaria generosidad y su estupendísima actuación, que nos dejó a todos con la boca abierta, y que esperamos poder seguir colaborando conjuntamente de aquí en adelante, hay muchos proyectos en marcha, y no dudéis de que os informaremos puntualmente...
Gracias!
Nueva reseña de la presentación en: Artillería Pesada, con vídeo incluido.





































