dimecres, 9 de setembre de 2009

DOBLE RACIÓN DE SOLEDAD SOBRE ADOQUINES


Fotografía propiedad de Fernell Franco, Serie prostitutas-4-1970.



No siempre la muerte llega a tiempo.

Un cuerpo de ojos muy crujientes
puede llenar el mundo,
sí, con el aire alfileteado por el corazón de esta ciudad,
repleta de anonimatos recién esculpidos,
subrayando la verdad de los naufragios,
de paseo por los hombros de sus grandes avenidas,
carnosas y carnívoras,
con rimel nocturno en los escaparates
y doble ración de soledad sobre adoquines,
pero llena,
henchida de manos rápidas,
de pies determinantes y determinados
capaces de poner a la noche de su parte,
hacernos andar a gatas y llevarnos de rebote
por la tierna y saludable verticalidad de sus miserias.

Allí donde no hay luz
la lengua empezada
tiembla entre los dientes,
con obediencia religiosa la sangre perjura,
blasfeman las raíces, los límites del beso
se acuestan sobre la hipotética virtud del mundo,
que nos desmiente,
y se calla la perra, boca abajo, con su infinita
inmediatez saliéndose del vientre.

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Nota: Fernell Franco (1942-2006), excepcional fotógrafo cuya obra podéis visitar en Centro Virtual Isaacs.



La fotografía de Fernell pertenece a Lalo Borja. Fotógrafo. Inglaterra.

18 comentaris:

Pepe Gonce ha dit...

Brutal Marian.

Un abrazo.

marisa ha dit...

Como bien dice pepe, brutal, impactante...de una lucidez de pesadilla.genial, como siempre.Besos, poeta

Cin ha dit...

"ojos crujientes", geniaL...

SaludoS

Juanra López ha dit...

no siempre llega...
tiene muchas citas pendientes.
Un Poema naufragado en su propia Verdad.
Genial.
besos volados.

salvadorpliego ha dit...

Impactante, en verdad.

Esa dura realidad la plasma maravillosamente en esos versos.


Un fuerte abrazo para ti.

Noray ha dit...

Para mí, siempre... MAGISTRAL.

Un abrazo

Giovanni-Collazos ha dit...

Excelente, Marian.

Que puedo hacer? estoy enganchado a tu poesía.

Abrazos.

Gio.

Amando Carabias María ha dit...

Sólo los versos son palabras que explotan en los ojos del corazón y hacen que merodee el alma por las zonas más abisales y ruines del comportamiento humano... Pero si además los ilustras con esta fotografía a uno le quedan pocas razones para sonreír.
Estremecedor.

Bibiana Poveda ha dit...

blasfeman las raíces, los límites del beso
se acuestan sobre la hipotética virtud del mundo,
que nos desmiente,
y se calla la perra, boca abajo, con su infinita
inmediatez saliéndose del vientre.


crujiendo me quedo yo ante tus visiones.
abrazo, Lady!

lobo rojo solitario ha dit...

esos adoquines están calientes y la doble ración de soledad me resulta insuficiente para llegar a destino.
una gran avenida un mar de gente...
muy intensa muy fuerte tu imagen de escaparates fulltime y anónimos descartables
abrazolobuno

Anònim ha dit...

Todo es un juego, todo es de verdad.

MiLaGroS ha dit...

Me encanta, me encanta. Así está el patio. Un beso grande

amor que soy ha dit...

y duele, sin duda duele

La Rodriguez ha dit...

Qué bien retratada la ciudad, que cada vez más extrapola las relaciones de noche...
"...repleta de anonimatos recién esculpidos, subrayando la verdad de los naufragios, de paseo por los hombros de sus grandes avenidas,
carnosas y carnívoras [...]".
Seguimos subrayando la verdad de los naufragios si pagamos y cobramos también.
Saludos, maestra!

Mistral ha dit...

Ha resultado impresionante...leer esos versos.¡Impresionante!
Un place

Lalo Borja ha dit...

Me ha gustado mucho su blog y sus escritos y me ha sorprendido al hallar entre sus lineas una fotografía de mi propiedad aunque sin el crédito correspondiente.
Mucho le agradecería si a la par con la imagen del gran fotógrafo colombiano Fernell Franco también apareciera el nombre del fotógrafo que hizo su retrato: Lalo Borja

Mil gracias, Lalo Borja, fotógrafo, Inglaterra.

Lalo Borja ha dit...

Marian, quedo en deuda contigo y espero poder interactuar desde aquí con tus textos.
Recibe mi saludo y un abrazo desde Inglaterra.
Lalo Borja

José Antonio ha dit...

Vaya, un lujo la lectura y la relectura y el final de una contundencia aplastante.