divendres, 20 de febrer de 2009

CRÓNICA DEL RECITAL POÉTICO DEL GRUPO LAIE EN BARCELONA

LAS ACTIVIDADES DEL GRUPO COMIENZAN EN ESTE 2009, DE LA MANO DEL MUSEO DE POESÍA DE CATALUÑA, CON UN RECITAL EN EL CENTRO CÍVICO PATI LLIMONA DE BARCELONA.


Inicando las actividades del grupo poético Laie en este año 2009, ayer día 19 de frebero se celebró en el centro cívico Pati Llimona, un recital organizado por el Museo de Poesía de Cataluña, en el que se dieron lectura a poemas de sus miembros, fruto del trabajo poético del grupo en estos últimos meses.

Tras la apertura del acto por parte del Presidente del MuPoCat, en un ambiente relajado y familiar, se sucedieron las diferentes intervenciones que incluyeron voz y en algunos poemas instrumentación (maracas africanas y guitarra).

Mi visión sobre esta maravillosa experiencia es la que os cuento a continuación, pero conste que es mi percepción personal y que las descripciones que hago de las diferentes intervenciones no han sido cotejadas por sus respectivos protagonistas, por lo tanto pido excusas por si alguno de ellos difiere de las mismas.

La rueda de intervenciones se inició con Aigua María, que nos deleitó con una serie de poemas cortos, que quedaron flotando en el aire como advertencias poéticas, pequeños desafíos con olor a resolución y firmeza, desde el grito lírico de sus versos.


Aigua María dió paso a Enric Umbert, quien recitó poemas en catalán. Nos sumergió en su particular paisaje costumbrista, preciso y cuidado, intimista a veces, urbano otras, y siempre jugando con la sonoridad del lenguaje en perfecto equilibrio.


Siguió Ester Ortoneda, con una serie de "poemas-cuadro" que nos introdujeron en su particular paleta de colores, imágenes surrealistas dentro de una habitación donde las horas se toman el café sin prisas, o donde los viajes se introducen entre los versos y nos permiten explorar la particular visión de esta poeta.



Prosiguió Gloria Recarey recitando tres de sus últimas composiciones, poemas-queja, desde la soledad del poeta, desde el desarraigo emocional ante un mundo de humo.


Tras la intervención de Gloria, Ignacio Bellido nos ofreció dos de sus composiciones.

Desde la psique del propio poema, su interrelación con el mundo y su ancestral sabiduría, la textura dermopoética de este autor nos llevó a situarnos en "la otra escena", otro plano, donde la realidad toma cuerpo en claustros, úteros, rituales, y la poesía se desangra en "misticismo".



Y me tocó el turno a mi, la primera pieza la acompañé con maracas africanas, que tanto daban la bienvenida a las diferentes estrofas del poema, diferenciándolas con su particular lluvia de semillas, como lo aunaban en un solo conjunto mediante un ronroneo regular. Este tipo de instrumentación forma parte del nuevo trabajo que estamos preparando Cesc Fortuny y yo, basado en la poesía sonora y la experimentación tanto musical como poética. Los dos poemas que recité forman parte de mi último libro "Duología poética", editado por Ediciones Atenas.

Y entró en escena Marthaluz Lopera, que por su puesto no necesitó micrófono. Abordó la sala desde la misma salida, mezclándose con el público y lanzando al aire dos poemas que olían a reivindicación del ser, a autoafirmación, a "poema en jarras", dos poemas, dos declaraciones que abordaron la sala desde sus mismas piedras.



Pere Puiggrós, nos ofreció una serie de "poemas-ojo", diferentes perpectivas (no en vano es también pintor) de lo visto y lo que queda por ver, ojos desde dentro y desde fuera del poema, visiones alimentadas por los mismos párpados, pero desde diferentes ángulos. La realidad transmutada por la mera caricia o, a veces, agresión, de una mirada.


Le siguió Ricardo Desola, quien nos ofreció dos magníficos poemas, bailando entre la ternura del primero y el denuncia social del segundo, con ese contenido un tanto ácido al que nos tiene acostumbrados, dentro de un continente cuidado y medido.



Sagrario Hernández, recién incorporada a nuestra família poética, nos ofreció dos "poemas-reflexión", el primero y que más me impactó, desde la mirada de "ellos" (los niños) y hacia ellos. El poema fue deshilvanándose desde la duda hasta la preocupación, desde la incertidumbre hasta la decepción, el propio poema parecía un reflejo de un niño en crecimiento acelerado, dudando en su inicio desde la permeabilidad de la inocencia y sentenciando al final desde una perspectiva desolada, adulta o anciana. El poema nació, creció y envejeció ante nuestros ojos y oídos.

La penúltima intervención corrió a cargo de Theo, quien desde su pausada voz, nos regaló una "Palmera" con tintes "orientales", su particular visión sobre la vulnerabilidad del ser humano y sus más íntimas certezas, para proseguir con otra composisión que puso en entredicho, como quien no quiere la cosa, la seguridad del saberse "ser", la ambivalencia de lo que somos o no somos, de lo que queremos ser.



Y finalizamos el acto con la actuación de Rodolfo Navarrete, quien nos regaló a parte de dos poemas, con su característica textura desgarrada, batiéndose en un mundo de fármacos, misería y humedades que gritan tan doloridas como los huesos, una canción de su autoría acompañada de guitarra.

Bueno, y eso fué todo, faltaron algunos miembros del grupo que por cuestiones de agenda no pudieron acudir, como José María Pinilla o Juliana Mediavilla, pero que estuvieron con nosotros no en cuerpo pero sí en alma. Otros mienbros presentes, como Angel Félix, decidieron darnos su calor como oyentes, y también se lo agradecemos muy cariñosamente.

Mencionar especialmente la asistencia de Máximo (del grupo poético Metáfora) y su mujer; así como de Jaume Vendrell (poetazo como la copa de un pino) y Virginia, cuyos abrazos fueron uno de los regalos más bonitos de la velada.

Jaume Vendrell y Virginia antes de empezar el acto.

Tampoco quiero olvidarme de todos los amigos que nos hicieron llegar su calor por mail, y que aunque no pudieron asistir, estuvieron con nosotros: Julia Gallo, Celia Bautista (Bárbara Pujazón), Nieves Alvarez Martín, Ana Belén Aunión y Marc, Julián Martínez, y Francisco Javier Illán por hacer difusión del acto en su blog, muchas gracias a todos.

11 comentaris:

Sarco Lange ha dit...

Un grupo de ángeles, un conjunto de voces alterando el equilibrio. Las salas deberían ser eternas.

jesus andres ha dit...

Me hubiera gustado asistir al acto. Y esa era mi intención hasta ayer al mediodía, en que motivos laborales de última hora me lo impidieron. Espero poder hacerlo la próxima vez.

thoti ha dit...

.. felicidades a todos!..
.. que tengas un buen finde..

Ángeles FERNANGÓMEZ ha dit...

No paramos, amiga.
Deseo al Grupo LAIE que de vuelo a la poesía y contagien el ambiente. Todo lo mejor. Enhorabuena.
Veo que hay gente conocida, sí. Por cierto,a Juliana Mediavilla dile que si tiene algo que ver con Mercedes y Juanma Mediavilla. Este último es amigo mio. No sé, quizá.
Un beso muy grande.

Anònim ha dit...

Lúcida crónica, Marian, gracias compi, tot un plaer. Abrazos y versos.

Sagrario.

Anònim ha dit...

Gracias ...My Lady.
Excelente trabajo.

Jaum"a" Vendrell (POETA A LOS 50) ha dit...

GRACIAS MARIAN...GRACIAS...

ISABEL MIRALLES ha dit...

Me hubiera gustado poder estar con vosotros en esta presentación, pero problemas de última hora me lo impidieron. Será en la próxima...

Un abrazo. Isabel

Isabel Huete ha dit...

¡Qué lujo ese acto! Aquí los amigos-poetas, o los poetas-amigos, hacen cosas así pero me los pierdo casi todos porque me come el tiempo. Pero les/os envidio porque formáis grupos y os apoyáis mútuamente; eso no pasa habitualmente entre los que editamos salvo cuando nos vemos en EDITA todos los años.
Enhorabuena por ese recital.
Un besazo, guapetona.

roxana ha dit...

que lo disfrutes desde aca no puedo yo. hacia tiempo que no pasaba a visitarte, un beso

Máximo ha dit...

sAunque sólo fuera por el "encuentro" entre gentes con amor por la poesía, estarían justificadas estas reuniones.

Si además se disfruta con el buen hacer de los participantes, "miel sobre hojuelas"

Un beso
Máximo