dissabte 22 de maig de 2010

ME MIRAN CON SUS OJOS DE MUERTO



Todos los maniquíes de esta ciudad
me miran con sus ojos de muerto.

Una bombilla alógena me ofrece su pezón
pero yo prefiero multiplicarme
en el sexo de una vihuela
que aún sabe morder sus huesos
tras la pared de la madrugada.

Lo miro todo desde el pecho
para hacer luego una resonancia magnética
a las venas subterráneas del asfalto
como impetuosos chorros de silencio
manchando los muros,
las plazas,
las aceras
los cláxones,
y las zapatillas
que adornan las ventanas
creyéndose geranios.

El estruendo de los minutos rotos
será la cena de mis escobas,
lástima que los martillos
se hayan quedado sin munición
con la que clavar nuevamente
este cielo ambiguo
sobre mi ciudad sin sueño.


Marian Raméntol
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Este poema forma parte del poemario recientemente galardonado con el primer premio en el IX certámen de poesía Vicente Nuñez, convocado por la Diputación de Córdoba. El libro verá la luz en 15 días apróximadamente.

dissabte 15 de maig de 2010

SENTIRSE AGUA EN EL MINUTO EXACTO DE LA DICHA


Imagen de mi autoría.


Se ha detenido la tarde en plena rambla,
ante un cazador de palomas jubilado
sin otro oficio que rimar versos
a cinco céntimos la línea.

Coqueta, levanta su falda de viento
y enseña el empeine,
es entonces cuando la hojarasca inventa un vals
de cartón y plástico,
e invita al mimo a reinventar las catedrales.

¿Es así de simple hilvanar sueños de clorofila?
Quizá pueda dejarse el aroma de una caracola
como bautizo permanente de una hilera de blancos,
secar los soles mientras la tierra alfombra cuchillos
que crecen hacia abajo.

Así de sencillo es fundirse y desparecer,
ignorar al segundero genocida
que se agolpa en el reloj,
exfoliar la piel
y sudar el color primigenio de los hijos
que prefieren el exilio de los verdes.

Se detiene la tarde, cansada, y me cuenta
de lo sencillo que es, en realidad, sentirse agua
en el minuto exacto de la dicha,
a pesar de la inmensa consistencia del ocre
en la mirada de los niños,
y de que un mes de Abril,
pueda caerse, sin más, del calendario.



Marian Raméntol

dimecres 12 de maig de 2010

CUANDO ERA NIÑA, JUGABA A QUE SABÍA LO QUE ERA LLORAR.



Hoy te recuerdo
Con una lágrima esquizofrénica
Tú y yo amándonos con Dios entre las manos
Con todos mis muertos
Y con todos los tuyos.

Roberto Cantele

Como niño castigado me quedo frente al paredón
y las balas me transforman en la tintorera que simula la paz
en el foso más feroz de mi propio genocidio.

Un teclado blanco, vestido con su frac invernal,
martillea sólo las teclas que hacen posible
que caigan marcianos desde los anfiteatros
gritando que los corazones son clavicordios
que desafinan cuando se dejan de tocar.

El monaguillo entrega una ostia
a cada boca dominical sin golpes
y nos sentimos satisfechos
mientras los bebés se destetan de tanta soledad.
Ellos han descubierto ya que las estrellas
no son más que los ojos de la muerte
que espía nuestra conciencia
atiborrada de fiebre y anonimatos.

Cuando era niña
jugaba a que sabía lo que era llorar.
En mi reino traído desde las fábulas
que preguntaban por mí a los espantapájaros,
conocí las cosas que suceden
cuando la luna está llena.

Una colonia de lagartos azules nos condena
a trabajos forzados
dentro de celdas con paredes de recuerdos,
aún así intento reinventarme cada día
pero también cada día creo menos
en la suspicacia de mis nueve corazones.

Sólo sé que sigo siendo una solución sísmica
un reguero de temblores
una sustancia acalorada y contenida
con deseos de abrir los labios
e incendiar todo un sistema.

dijous 6 de maig de 2010

ES MUY TARDE PARA LAS REFLEXIONES DEL ESTÓMAGO.


Un paseo de mi lengua por la cresta de los dientes,
basta para tocar el exquisito sadismo de dios.

¿Le robaste la valentía al mar?

Yo sorteo la vagabunda idea
de sacarme los zapatos para sentirme viva,
mientras te recuerdo haciendo el pan
para los hijos de cada estrella
que te regaló su perfume cuando los dioses dormían.

Dibujar tus ojos duele,
duele tanto como el frío de la palabra
que desmiente la pupila y se revuelca.

Ya pagué la última factura,
pero sigues siendo una carretera incendiada
y es muy tarde para las reflexiones del estómago.

En la próxima esquina,
sí, quizá en la próxima esquina,
las palmeras vuelvan a peinar el vientre de las nubes.


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Poema publicado en la revista digital Palabras Diversas (marzo 2009) en su nº 16, y perteneciente al poemario Un Blues no es suficiente razón para morir, galardonado con el 1er. Premio del certamen nacional de poesía Antero Jiménez 2006, Torredelcampo, Jaén. Incluido en el libro Duología Poética (Ediciones Atenas 2008).

dissabte 1 de maig de 2010

ESA ESDRÚJULA MANERA DE SANTIFICAR LOS INSOMNIOS





Es más precioso un insomnio con banda sonora agria y fundida
que contar ovejitas con un vaso de leche sobre el velador.
Mi velador es una mesa de treinta años de antigüedad
Y mi vaso de leche es una ventana que da a poniente.
Roberto Cantele


El dolor es la única seña de identidad
que practica el vampirismo y nos seca
en un sarpullido de azules.

Desde que los reyes magos
enfundaron las metralletas
para encender guitarras en el tiempo,
lleva a cada una de sus crías al manicomio
para que las bauticen.

Con su esdrújula manera de santificar los insomnios
hace que dios se transforme en sed
en el territorio apache de las sombras.

Lamentablemente,
los únicos que aún creen
que las violetas inventan el ámbar de la noche
son los hijos intoxicados de paraíso.

A mi
sólo me queda ir despacio en busca de los peces
y rezar mientras llora el cielo de Berlín
cuando fracasa el éxodo de los ángeles.

Marian Raméntol Serratosa
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Poema perteneciente a la antología Domicilio de Nadie, muestra de poesía barcelonesa, publicada en Puerto Rico por la editorial Isla Negra en 2008. La muestra, antologada por Andreu Navarra, incluye poemas de Carlos Vitale, Sergio Gaspar, Eduardo Moga, Francisco Javier Cubero, Marian Raméntol, Francesc Fortuny, Rubén Sáez, Irene Jové, Rafael Mammos y Mónica González Caldeiro."