dijous, 8 de juny de 2017

EL INSOMNIO DE LOS VERBOS CANSADOS, nuevo poemario de Marian Raméntol

Su prologuista, Valentín Martín, advierte:

"Que nadie busque la mar en calma en un libro donde la poesía es agua escasamente beata y la interpretación de la paz quieta resulta tan imposible como que el aire se dé la vuelta. Estamos ante un manojito de olor a un mediterráneo tahúr que empieza con evocaciones acampadas en casa y donde el seno de la poeta acuna quizás una herida"


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Reseñas en:

Reseña de Beatriz Pérez Sánchez: (para acceder al texto completo clicad sobre el nombre del autor)
El insomnio de los versos cansados es una profunda meditación y diálogo con la muerte en la que se denota un trabajo profundo de los poemas tanto por la elegancia en la que se maneja el tema, como por el rigor en cuanto a esa voz tan desnuda que la poeta nos ha dejado en sus versos. 

Reseña de Marlene Denis:  (para acceder al texto completo clicad sobre el nombre del autor)
El insomnio de los verbos cansados no es más que el transcurso del tiempo implacable que, en cierta medida, permanece sobrio y estático en los aconteceres de una herida abierta que se resiste a los embates del mar. Toda su poesía es un oleaje continuo que reviste de algas y caracolas el recuerdo de la madre ausente: “Mis rompientes vigilan el funeral azul/por si tu blanda huella me responde…”
“No hay nombres para desconocerte/más allá del límite de la voz/que arroja por las nubes/la valentía de tus venas…” La madre es todos los nombres, inclusive detrás del horizonte donde la vida trasciende cualquier peldaño hacia la eternidad.

Reseña de Sarco Lange:(para acceder al texto completo clicad sobre el nombre del autor)
El Insomnio de los Verbos Cansados es el libro más lúgubre, gótico y ancestral de esta iracunda y mágica poeta. Es un libro de la muerte cuando le da por resucitar. Es un libro donde las polillas son ángeles. Un libro que anticipa lo que ya sucedió y que no fue bueno. Un libro de odio hacia el mar que le arrebató la mitad de la vida. Un libro que aborrece y ama las maternidades del mundo entero. Un libro teñido de rojo. Un libro mayor.

Reseña de Omar Crosa: (para acceder al texto completo clicad sobre el nombre del autor)
Un poema no suele decir la verdad de nadie; un verdadero poema suele contener todas las conformidades que todos y cada uno de sus lectores forman en la mente; por eso invito a quienes sueñan con el éxtasis de contemplar la belleza y disfrutar lo sublime, para que En un capítulo de ternura clandestina puedan tocar el grito  y vivan, el sueño de los verbos fortalecidos, de la manera singular que cada uno pueda.

Reseña de Jesús Ávila Zapién: (para acceder al texto completo clicad sobre el nombre del autor)
La poesía de Marian, desde sus inicios (“Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre”; y “Duología poética”), es una poesía sagaz, inteligente, que desanda lo andado para erigir su peculiaridad, orquestada tanto en un plano conceptual como concreto de la subjetividad sensible; coexistencia inarmónica que, paradójicamente, hace del inequilibrio el eje de tensión semántica que la resuelve con sobrada pericia, en virtud de su propio vuelco de penetración poética.

Reseña de Juan José Romero Montesino Espartero (Terly): (para acceder al texto completo clicad sobre el nombre del autor)
La poeta, refugiada en su dolor, goza, se recrea, disfruta de él para mostrárnoslo como algo hermoso y éste es  el cimiento sobre el que edifica toda su obra y su verdad poética.
¿Qué por qué recomiendo la lectura de este poemario? Pues sencillamente porque en estos tiempos de tanta e insoportable materialidad, Marian Raméntol Serratosa nos hace soñar sin tratar de dirigir ninguno de nuestros sueños.

Federico Gallego Ripoll:  (para acceder al texto completo clicad sobre el nombre del autor)
Se diría que "El insomnio de los verbos cansados" está escrito en estado de gracia, en un sonambulismo incontenible que te lleva a transitar por el borde de todos los alféizares y a nosotros contigo. Arrebatada y arrebatadora, la poesía te habita y te sobrepasa y te destroza y te reconstruye y te devuelve la inocencia que tienen las asesinas que matan por amor y los místicos que levitan y el estallido que aguarda paciente centenares de años en el vientre expectante del volcán. Pues eso, que no hay manera, ni forma ni camino de hallar tu espalda; todo es puro descaro, pura faz al viento, pura vocación de incendio o maremoto.

Mª Pilar Blanco Unzué: (para acceder al texto completo clicad sobre el nombre del autor)
Y  bien cerquita del ciclón de anónimas humedades,  discurre plácida una suerte del tan cantado “vivo sin vivir en mí” teresiano, solo que ahora, sin miramientos, la autora nos conduce  con mano certera, firme, segura,  a su terreno para  resolver en una espléndida oda a la vida donde absolutamente la muerte carezca de esquinas y acaso el augurio inalienable  sea  eso nada más: preámbulo  de todo un nombre  (sic pág 22) 


COMENTARIOS DE LECTORES INSOMNES QUE SÓN REGALOS:

Jordi Ricard:

"Entonces, aparece ella, la gran diva y madre de los "insomnes verbos cansados" para resucitar a una mano que ya andaba por un tiempo aquejada de una prolongada apatía "repasando batallas de entrepiernas a la espera del perdón de una "muñeca con pelo de luna" quizá una "noche de amable hemorragia" para "expiar la palabra hundida en la carne", "abandonada por el aire en un abrigo de difunta (permítaseme alterar la fraseología de este último verso a pesar de las comillas) mientras me precipito por un embustero cansancio de verbos y máximos engendros de complejísima natura, como quien sorteara inciertas semejanzas de vida que la muerte, en su boca, minimiza o desdora o relega a un ínfimo plano de opacidad suprema, cuya utilidad más digna, vale lo que vale un despojo sin origen ni raigambre, arrojado a la boca de una alcantarilla una fría tarde de lluvia en pleno hervor de urbe en vísperas de crepúsculo, paladeando una y otra vez poema tan hermoso como lo es "La Taquigrafía de la Muerte" con esa "acústica de las flores melodía fúnebre para las hadas" en un "amanecer que te nace estrangulado a la cintura" solo apto para "fotogramas de tristeza" entrevistos sobre el "oleaje de un costillar vacio" que no puede detener el "dramatismo de tu cuello" o "tu piel uni- lateral como sudario", "definitiva y oxidada sobre una tarde inédita", quien sabe si pendiente de "la venganza de los pronombres posesivos sobre aquellos que ya no aman ni mienten" y cuan felices, agrego yo, desde el otro lado de un margen entrometido "cuando llueve tarde sobre todos aquellos que no esperan ni lentitud ni presagio" "mas allá de la latitud del miedo", con "los pómulos de tristeza en la boca" y ese "olor a lejos que te llega desde el centro de la tarde" "cuando el día, a veces, no sabe cuando retirarse, cómo morir sin vomitar a un hombre" que tal vez se crea muy héroe practicando una inédita modalidad de surf suicida sobre las olas de fuego de esas imágenes que construyes quizá con el propósito de desquiciar no al más cuerdo sino al más valiente, haciéndolo padecer el deslumbramiento de las sugerencias de tus versos tan múltiples y multiplicables como "un montón de mariposas, con los colores abiertos, mordiendo la inocencia que nos queda" para llenarnos de valor con "la ceniza encerrada en los ojos" cual "ladrón de marionetas" con pretensiones de "subirse a la garganta del sol" "con la urgencia de todas las espumas" junto a la "palabra a- brazada al frio".
Y ya no sé si por aquí quedarme, eco vago o embustero de ese último verso tuyo citado, consciente de que "nada es suficiente y todo es excesivo" detenido ante el "rostro de un poema sin perfume..." en " el exilio de los nombres fusilados", o bien clavado en la "cicatriz del barro en donde se doblan los huérfanos del aire" y los hijos de la niebla terrena con algunos ojos en el cielo, o si tomarme un respiro involuntario con la "sonrisa líquida que me atraviesa la cintura", "allá abajo en donde huela más a sangre", cuidando de no caer en una "trampa para cucarachas traficantes de roció", "abultado y repleto de fluidos" por las "costas liricas de mis escalofríos" desde estos juegos con vocación de juegos infinitos "en cada rincon luminoso de este infierno" con media cara redentora con color de paraíso, "abultada y chorreante sobre un tiempo detenido" "entre el horizonte y la tormenta" "para que alguien nos perdone la vida" y tú me perdones esta tan larga e insoportable irreverencia a la que me he atrevido luego de una primera, voraz, impaciente lectura de estos setenta poemas (si fallo en la cuenta, también te pido me lo perdones) o tesoros de la locura más exquisita que solo pueden llegarnos de la mano de una diva como tú de la poesía, o de la otra poesía, para mí el regalo más grande y agradecido que ser humano pueda darme.
Siempre tuyo más allá del hoyo y las cenizas o desde los pies hasta el último cabello que contenga el cielo,
Jorge del oeste de Nueva York o Jordi Ricard que sería mi preferido seudónimo de guerra" .
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 Joan Sagués:

Leo, leo , leo y sé que leeré y estarás dentro y removeras de nuevo mis tripas. Ahí va un sudario, un trocito de ti en mí, un texto en forma de poema, un esconderme alrededor de tu sangre.

"Cuando una lápida es un lecho y el hecho es cereal y sombra.
Cuando un por qué es un dónde y un cuervo y un suspiro.
Cuando vivir es caminar preguntando a las camareras la dirección del olvido,
en un pueblo castellano cerca de un número primo
o en un suramérica dentro de un mapa, dentro de un celular, dentro de la barra de un bar,
dentro de, dentro, no sé si me explico.
Y la muerte es amor, y tu (por mí) un partenón, seco, viejo, con los dioses perdidos."
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1 comentari:

Omar Crosa ha dit...

Querida amiga, hoy más maestra que nunca; ¡si este es El insomnio de los verbos cansados, no quiero imaginarme lo que puede ser El reposo de los verbos despiertos! Mi única manera de tributarte con toda justeza, es: asumiendo una reverente contemplación de tu obra en la discreción de una mudez activa que lee, relee, escruta y aprende en la medida que el embeleso lo permite. Gracias por existir y por crear tanta belleza.