dijous, 13 d’octubre de 2016

EL LUTO DE MIS DÍAS RECIÉN REGADOS


EL LUTO DE MIS DÍAS RECIÉN REGADOS 

El dolor silba por todas mis horizontalidades,

escapa desnudo de pájaros y melodías,
se agranda por la lentitud de mis huesos,
enciende su hermosura
infectada de crepúsculos y mece mi cobardía
en un intento de extraer la pureza
de su acto amoroso.

Pero el cuerpo se resiste,
espía la orfandad atravesada en los labios,
aprisiona el aire agotado en los balcones
y lo retrae hacia el depósito del pecho,
con los pómulos de la tristeza en la boca,
dispuesto a proyectar su nombre traslúcido
lejos del naufragio,
más allá de la latitud del miedo,
listo para reunir a la muerte
que convoca madrugadas y lanzarla
sobre la discordia de los colores, sobre el aceite
diluido de los corazones en conserva
y sobre esta enfermedad de escarchas
que suma apósitos amarillos
en el luto de mis días recién regados.

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Poema dedicado a todos cuántos defienden la no adjetivación en los poemas.
Yo contrariamente defiendo la adjetivación "ingeniosa" como necesaria.

6 comentaris:

Carmen Calvo ha dit...

Collons, nena!! Ois, lo siento, me ha salido en catalán, peró no passa res, oi?? Me encanta, Marian, me gusta tu "adjetividad" lo sabes. Un abrazo.

P MPilaR ha dit...

la adjetivación , como la (in)adjetivación no dejan de ser coyuntura en cada opción personalizada , y siempre bajo el único prisma: el receptor
Este poema me gusta porque prende e incendia de luz . Con los adjetivos necessrios. Los justos.

MiLaGroS ha dit...

Tu puedes permitirte escribir como quieras. Siempre eres brillante. A mi me dejas muerta siempre que te leo. Felicidades.

merche marín ha dit...

Querida Marian, si el poema fluye con adjetivos... por qué borrarlos, ausentarlos, matarlos??? Nada como dejar que la mano y el alma se confundan y crezcan en la grafía, adjetivada o no, a gusto del autor y, en el caso de este poema, a gusto de muchos que lo leemos.

Esta misma tarde leo el texto de tu autoría en la presentación de "Septima Sensible" de Mª Pilar Blanco Unzué. Es un preciso retrato sobre su estilo.
Besos!

maniacotextual ha dit...

Me encantó todo el poema, sus giros sintácticos, la forma en la que alternas la prosopopeya con esa adjetivación de términos abstractos y roces sensoriales. Eres tú entre líneas, Marian, no cabría dudar sobre la autoría de esta pieza.

Ricardo Rubio ha dit...

La desadjetivación es la despersonalización, aunque la mesura es recomendable. Tengo para mí que tienes razón cuando hablas del adjetivo ingenioso, y aquí lo demuestras.