divendres, 2 de setembre de 2016

DESNUDA SOBRE UN HORIZONTE ANÉMICO SIGUES ARBOLÁNDOTE

Foto: M. Raméntol

DESNUDA SOBRE UN HORIZONTE ANÉMICO SIGUES ARBOLÁNDOTE

Siempre te vistes de punto y final,
sales de ti misma para reconocer tus junturas
como si un viaje hacia los labios
fuera posible a ras de agua.

Saberte innumerable te hace más real,
vagamente perdida en el fulgor
marmóreo de los secretos que te dilatan,
respiras islas, mares suspirantes,
grandes porciones de luna, y descansas
sobre la tarde todo el peso del silencio.

Desnuda sobre un horizonte anémico
sigues arbolándote, como si este frío azul
no fuera a fallarte nunca,
como si la raíz del mundo
te anudase al bisbiseo de tu nombre,
al olor grave de este segundo seco
y su eterno parto.


Marian Raméntol