dimecres, 15 de juny de 2016

ESE INSTANTE VORAZMENTE INÚTIL




ESE INSTANTE VORAZMENTE INÚTIL

Ya no puedo poseerte, no he vuelto
a desdoblar tus mañanas
en las pupilas inertes del día
ni en la demanda de las nubes
cuando penetran mis escondites,
no entreveo, en la resignación del sol,
tus manos infinitas.

Procuro inflamarme  
para atenuar el invierno de este mar perenne,
sigo buscando tu religión en mi silencio,
pero no hay abrigo en la altura del dolor, ni muros
suficientes para evitar la ceniza arrodillada,
el ácido capaz de empalidecer un pedazo de muerte,
ese instante vorazmente inútil.

Me pierdo
en la tragedia líquida de tu nombre,
floto sobre las horas y un peligro agudo
me roba el vacío,
unta mis labios con la piedad irreparable de la espuma,
ilumina mis suburbios con un aroma tan frágil,
que resulta un pobre talismán para mis fantasmas,
un acueducto torpe y mal intencionado,
donde dejarme evacuar
lenta e indescifrablemente.

Marian Raméntol

2 comentaris:

Anònim ha dit...

Como siempre esperando, tu proximo canonazo o cataclismo, pendiente de tus avisos en facebook y en bu blog personal. Espero que te llegue este comentario. Un besote besote y mil abrazos. Jorge

P MPilaR ha dit...

Cuando el dolor no alcanza sino a ser perdición
y apuesta por hincarse en la raíz misma. Sin piedad.!