dijous, 9 de desembre de 2010

MANIFIESTO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

El ayuntamiento de Monistrol de Montserrat nos encargó el pasado 27 de noviembre, la lectura de un manifiesto con motivo de la conmemoración del día internacional contra la violencia de género.

Escribí expresamente un texto en formato de prosa poética donde denuncio las atrocidades absolutamente humillantes a las que se ven sometidas muchas mujeres y también hombres y niños. Cesc Fortuny i Fabré, realizó una composición de acompañamiento con boles tibetanos, Campanas y Zinsha, creando una atmósfera a veces angustiante y a veces llena de lirismo.

Finalmente, la lectura de manifiesto no fue posible tal y como estaba prevista, pero a pesar de ello, decidimos realizar una grabación para inmortalizarla, y ahora os la ofrecemos juntamente con el texto.

El manifiesto fue escrito en catalán, por lo que os dejo también el texto en castellano para todos aquellos que no conozcáis la lengua catalana.





Per festejar amb el sol no es precisen permisos.

Si mirem bé, veurem un parell de peus que semblen fotogrames en desordre, com a petons condemnats per la censura d’un llenguatge equivocadament afruitat, ressonant per les canonades de casa teva, de casa meva.

Atrevim-nos a mirar, sense bombolles a les còrnies ni un cor espaordit a cada cella, perquè hi ha miralls que ens desafien a bocins, que no deixen que les ales reivindiquin la seva parcel•la de monòxid de carboni, hi ha miralls que escupen cardenals i ens deixen clavats a les aixelles d’una nit molt fosca.

Hem de mirar de front aquesta realitat on creixen les gavines enmig de conjugacions de colors violetes camuflats, amb el rumb ancorat als embornals plens de badalls, petons vençuts i boques penedides al límit del desastre.

Perquè dol des de la teulada, el lament en carn viva ens observa, amb els seus braços de pètals negres i aquesta aroma inconfusible que aconsegueix el costum, emmudeix per parlar de si mateix, i acaba dolent-nos també a nosaltres el rigor de les seves batalles.

Si mirem pels suburbis de les finestres veurem l’estranya amabilitat de les aigüeres, restes de carícies podrides, peladures d’alguns somnis, la calma dels vidres trencats, l’arquitectura antiga d’un rostre de dona memoritzant la sanefa dels plats escrutadors, condemnatoris, necessaris.
Amb la feixuguesa de l’aire enfonsada als ulls, els genolls llepen un llardós passadís de records, parèntesis immutables i gerros de plàstic, el sublim silenci recorregut centenars de vegades amb molta decència.

La humitat al ventre i a les parets, sobrepassa el risc d’alguna cosa semblant a l’amor, com una mortalla, les mans a l’aigüera, com una làpida entre llavi i llavi.

Permetrem que el sol sàpiga a soga, a penjat en la seva última pregària?

Toquen a mort.

Dona, Tu que has mamat la tristesa líquida de les coses, no et resignis a passejar per sota del dia tot procurant no titllar de pederasta al sol quan acaricia a poc a poc la gespa, que no es queixa.

La llàgrima en ordre de combat, s’estimba monocroma pel cadàver anònim d’un pit, tanca de cop les cortines de la tarda, i dispara a boca de canó traduccions de la por cap als porus.

Ho permetrem?

Per festejar al sol, no s’han precisat mai permisos.


Text i veu: Marian Raméntol Serratosa.
Música, grabació i producció: Cesc Fortuny i Fabré.
Novembre 2010.





Para cortejar al sol no se precisan permisos.

Si miramos bien, veremos un par de pies que parecen fotogramas en desorden, como besos condenados por la censura de un lenguaje equivocadamente frutal, resonando por las cañerías de tu casa, de mi casa.

Atrevámonos a mirar, sin burbujas en las córneas ni un corazón despavorido en cada ceja, porque hay espejos que nos retan a pedazos, que no dejan que las alas reivindiquen su parcela de monóxido de carbono, hay espejos que escupen cardenales y nos clavan en las ingles de una noche muy oscura.

Debemos mirar de frente esa realidad donde crecen las gaviotas en medio de conjugaciones de violetas camuflados, con el rumbo anclado en las alcantarillas repletas de bostezos, besos vencidos y bocas arrepentidas al filo del desastre.

Porque duele desde el tejado, el lamento en carne viva nos observa, con sus brazos de pétalos negros y ese aroma inconfundible que consigue la costumbre, enmudece para hablar de sí mismo, y acaba doliéndonos también a nosotros el rigor de sus batallas.

Si miramos por los suburbios de las ventanas veremos la extraña amabilidad de los fregaderos, restos de caricias podridas, mondaduras de algunos sueños, la calma de los cristales rotos, la arquitectura antigua de un rostro de mujer memorizando la cenefa de los platos escrutadores, condenatorios, necesarios.
Con la torpeza del aire hundida en los ojos, las rodillas lamen un mugriento pasillo
de recuerdos, paréntesis inmutables y jarrones de plástico, el sublime silencio recorrido cientos de veces con mucha decencia.

La humedad en el vientre y en las paredes, sobrepasa el riesgo de algo parecido al amor,
como una mortaja, las manos en el fregadero, como una lápida entre labio y labio.

¿Permitiremos que el sol sepa a soga, a ahorcado en su última plegaria?

Tocan a muerte.

Mujer, tú que has mamado la tristeza líquida de las cosas, no te resignes a pasear por debajo del día, procurando no tildar de pederasta al sol cuando acaricia despacio el césped, que no se queja.

La lágrima en orden de combate, se despeña monocroma por el cadáver anónimo de un pecho, cierra de golpe las cortinas de la tarde, y dispara a bocajarro traducciones del miedo hacia los poros.

¿Lo permitiremos?

Para cortejar al sol, nunca se han precisado permisos.


Traducción: Marian Raméntol Serratosa.

7 comentaris:

Sarco Lange ha dit...

Si acaso el destino y el orden del universo estuviese en manos de los poetas lo más probable es que la niebla fuese bellamente alucinada.
Y los hombres y mujeres caerían sin hacerse daño, muriéndose en la paz más profunda que se haya visto.
Y como nunca se ha visto, tampoco se verá, y los poetas seguirán en su batalla de silencios y alaridos.

A los dos, a ti, a Cesc, un necesario abrazo.

SL

MiLaGroS ha dit...

Me imagino que sería impresionante
escucharte en vivo y en directo junto a Cesc. El texto es preciso . Muy tuyo . Eres una gran poeta. Un beso grande.

Ada ha dit...

Me gusta este manifiesto con ritmo poético y tono duro, angustioso, morado y rojo de sangre, pero también dulce y sujeto a una esperanza que nunca deberíamos perder.
Me suscribo a él.
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. ha dit...

Toda colaboración en estos asuntos siempre es bienvenida.

Luisa Arellano ha dit...

...el lamento en carne viva nos observa, con sus brazos de pétalos negros...

y a nosotros nos da miedo preguntar qué pasa, comectar los timbres de alarma, abrir las puertas al sol...

Precioso, Marian, me ha encantado.

Cecilia ha dit...

Siempre conseguís asombrarme con tus imágenes fuertes, contundentes. Un placer leerte.

Perfecto ha dit...

Hermoso canto de denuncia. Lastima que no se pudiese recitar. Este manifiesto se merece una lectura pública.

Besos.