divendres, 19 de febrer de 2010

LOS DEDOS REGALAN TODOS LOS ROSTROS DE LOS PRONOMBRES POSESIVOS.


Imagen extraída de la red


Me conviertes en nada entre el ácido de tu idioma,
me vendes poesía barata a cambio
de mi colección de huellas transparentes
que condenan a una silla de ruedas
los miedos sin partida de nacimiento.

Las manos ensayan frente al espejo
una nueva versión de sombras chinas,
los dedos regalan todos los rostros
de los pronombres posesivos
con que ahuyentas al alma
para hacerla hija predilecta del abismo.

El querer pierde los besos de la conjugación
a la que pertenece.
No le pagó, este mes, la cuota que le hace socio de su piel.

El silencio, se desviste a partir de hoy.
Tus ausencias se vuelven exhibicionistas vulgares
de las Ramblas, con la gabardina abierta,
muestran fotogramas cotidianos
mientras la paciencia ya no es una de tus sicarios
y su futuro ya no se deletrea
de la misma manera que tu nombre.

No me obligues a entender tus perfiles,
porque no hay idioma que traduzca
lo que queda de ti,
que crees que aún eres comestible
y sólo vas dejando el líquido espeso
de tu suicidio.


Marian Raméntol
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Poema pertenciente al libro Hay un Área de descanso un poco más abajo de mi vientre, prologado por José María Pinilla Ballesteros, y editado por Ediciones Atenas en el 2006. Portada de Rosa Buck.
Poema musicado por Nacho Bellido






Poema incluido en una selección más amplia de poemas de mi autoría traducidos al estonio por Jüri Talvet y publicados en el número 5 de la prestigiosa revista estona AKADEEMIA (mayo 2010)

12 comentaris:

José Antonio ha dit...

Muy buen poema, que ya he podido disfrutar directamente del libro.
Esa lucha permanente en busca de la Poesía, qué me vas a contar que ya no sepa.
Por cierto, el enlace al poema musicado por Nacho Bellido no se corresponde con el poema.
Un fuerte abrazo.

Meri Pas Blanquer ha dit...

Duro poema que muestra la deshumanización completa del personaje. Desnudo queda, tu desgarraste lo poco que le quedaba. Me gusta.

Un abrazo

MiLaGroS ha dit...

¡ Sopla!.Vaya rapapolvo.Aunque tan bellamente dicho quemerece la pena que te lo den. Un beso poeta de la historia

Laura Gómez Recas ha dit...

Demoledor, Marian. Tu contundencia me deja sin aliento.

Besos
Laura

CaminanteDeNoche ha dit...

Me acuerdo de este libro, y si no me equivoco, algo de él leiste en algún encuentro poético, junto a Pinilla.

Quizás me equivoque, pero veo tu imagen leyendo en la antigua casa rural, una vez que fuiste y coincidimos, creo que ibas la primera vez.

Un abrazo.

Luis Oroz ha dit...

Poderosa tu palabra, Marian.

Esa condensación, tan tuya, de vida e imaginación, de naturalidad quebrada.

El final es para rodar por la rampa de las letras.
Fantástico.
Besazos.

((((No me obligues a entender tus perfiles,
porque no hay idioma que traduzca
lo que queda de ti,
que crees que aún eres comestible
y sólo vas dejando el líquido espeso
de tu suicidio.))))

Luis ha dit...

Creo adivinar una amarga nausea en este poema. Como si alguien que ya no importa hubiera dejado huella en tu sentimientos y ahora escribes de este modo magistral su despedida definitiva de tu dolor.
Un saludo

La sonrisa de Hiperión ha dit...

Tardecita de sábado y repasando mis blogs favoritos. Un palcer siempre pasar por tu espacio.

Saludos y un abrazo.

La sonrisa de Hiperión ha dit...

Siempre dándonos un momentos de genialidad… Un placer pasar siempre por tu espacio.

Saludos y un abrazo.

Anouna ha dit...

Vine para conocerte, me habló de ti y de tus geniales poemas, mi amiga Milagros Morales, del blog "Poeta en Paro" Lo que he leído hasta ahora me ha cautivado, en este estilo tan singular, que llega totalmente. Me alegra mucho que Milagros me haya indicado el camino para encontrar este lugar increible.

Un abrazo desde Santiago de Chile,

Anouna

Paloma Corrales ha dit...

"LOS DEDOS REGALAN TODOS LOS ROSTROS DE LOS PRONOMBRES POSESIVOS." y tu poesía taladra y remueve entrañas.

¡¡Genial!!

Un beso.

Pedro Ojeda Escudero. ha dit...

Conozco seres que se han suicidado lentamente en una larga agonía.
Qué excata imagen: conjugación de querer y besos.