divendres, 26 de febrer de 2010

EL TESTAMENTO DE LAS CARICIAS QUE NO LLEVAN ROPA DE INVIERNO



La imagen es un cuadro de Andrés Rueda,titulado Poema Malva (100 x 100). Esta colaboración forma parte de mi propuesta de interactuación con la imagen, mediante la cual he tenido el honor de compartir obra con grandes artistas plásticos y fotógrafos. Podéis consultar la trayectoria de Andrés Rueda y sus obras al final del post.



Olvida los signos de interrogación.
La respiración de los amantes
ha firmado un contrato para jugar a las prendas.
El juego acabará cuando, sobre la piel a cero grados,
los dedos puedan escribir el testamento de las caricias
que no llevaban ropa de invierno.

No puedes pedirme que rellene todos los huecos vacíos
en los que hubieran debido pernoctar las respuestas.

El mercado de los besos abre temprano.
No envíes a los mendigos
que hacen surf sobre tu colección de fantasmas,
sigue siendo muy tarde.
Los párpados tienen anemia,
las palomas exceso de equipaje en los pulmones.

Dale vacaciones a los labios.
Haz de tu sueño un círculo concéntrico de mi ombligo
porque mientras que en mi pecho,
no se reserve el derecho de admisión,
tendrá tu boca barra libre.
No le pongamos precio a la vida, aún no.

Antes de que mis maletas pierdan la respiración,
mi pelo y tu almohada
serán Maria Callas y Alfredo Kraus
ejecutando el dúo de amor de “Madame Butterfly”.
Mi voz en off pondrá en orden la piel, la ropa y las sobras.

Pero eso será tal vez en el próximo segundo.
Por el momento dejaré que haya tres sombras en la cama.
Es tarde, muy tarde,
no hay tiempo de que salgan a escena las ganas de olvido.
El reloj ha perdido su nombre.

Marián Raméntol
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Andrés Rueda, nació en Piedrahita (Ávila) en el año 1956. Ya domiciliado en Cataluña, estudia en la Escuela de Bellas Artes de Sabadell (Barcelona) para más tarde perfeccionar sus conocimientos, del método y del oficio, en varios talleres de prestigiosos pintores profesionales hasta que, con mayor experiencia, se decide a emprender su particular camino de búsquedas y encuentros paisajísticos.Andrés Rueda, en la plenitud que ya le permite afirmar su criterio personal, ha escogido, como estética plástica, una manera de pintar, si bien enteramente contemporánea, próxima a las tendencias que triunfaron en los siglos pasados, prerrafaelismo, simbolismo, impresionismo y neoimpresionismo.

Sorprende y admira, esa estrecha relación y ese diálogo que mantiene con su mejor amigo, el paisaje. En base a dicha profunda y correspondida compenetración, adivinamos como el paisaje le ha brindado más íntimos secretos, le ha descubierto recónditos matices e inéditas percepciones, le ha abierto nuevas perspectivas y horizontes sin límites donde no cabrán las comerciarles repeticiones, ni los peligrosos amaneramientos.

Podéis consultar su obra en http://andresrueda.blogspot.com/


Poema pertenciente al libro Hay un Área de descanso un poco más abajo de mi vientre, prologado por José María Pinilla Ballesteros, y editado por Ediciones Atenas en el 2006. Portada de Rosa Buck.







Poema incluido en una selección más amplia de poemas de mi autoría traducidos al estonio por Jüri Talvet y publicados en el número 5 de la prestigiosa revista estona AKADEEMIA (mayo 2010)

14 comentaris:

Noray ha dit...

Otro poema exquisito.

Sin lugar a dudas, de haber sucedido, Callas y Kraus hubieran sido el un gran dúo de amor de la Madama Butterfly. Si te gusta esta ópera te aconsejo que la escuches con Cristina Gallardo-Dômas en el papel de Cio-Cio-San.



Un beso

Albert Lázaro-Tinaut ha dit...

Ya en la primera lectura de este poema, en el libro, quedaron grabados en mi memoria estos dos versos, en los que salvaguardas tu intimidad poética: "No puedes pedirme que rellene todos los huecos vacíos / en los que hubieran debido pernoctar las respuestas". Imaginé, al leerlos, que anhelabas un sueño tranquilo, esperando encontrar esas respuestas al amenecer. Versos de frustración en un poema fresco y carnal, y magnífico, como siempre.

JUAN JES ha dit...

Marian,

la poesía es pintura escrita y viceversa, efectivamente. Entiendo perfectamente el ejercicio, me parece el futuro del futuro y lo celebro.

Juan

Luis ha dit...

He leído varias veces este poema. Me he quedado pegado a sus versos. A mí me ha producido sosiego, descanso y unas ganas enormes de estar a solas y olvidarme de todo.

Sarco Lange ha dit...

Quiénes habrán de quedarse en esa mágica noche... Quizás los mismos que tras ella serán decapitados.
Mil besos, Maga
SL

José Antonio Fernández ha dit...

Tengo reciente la lectura en papel de este poema y tengo la mala costumbre de marcar lo que me atrapa. Coincido con Albert en su comentario, esa imagen es logradísima y marco otra:
..porque mientras en mi pecho,
no se reserve el derecho de admisión,
tendrá tu boca barra libre."
Genial.

Anouna ha dit...

Ya el título me dejó pensando un momento. Luego, viene todo el vendaval de ideas, conceptos, sutilidades, metáforas, piel, bocas, maletas, ombligo, amantes.

Todo comienza cuando se olvidan los signos de interrogación. Ya con eso, todo lo demás se permite en ese juego de entregas, letras, poseciones, lecturas, firmas y contratos. Cuando las preguntas desaparecen, los amantes son tan libres.

Marian, estoy asimilando tu poesía genial. Dame el tiempo de ir reconociendo tus versos. Por ahora esto es en parte lo que ellos me hablaron.

Un abrazo grande,
Anouna

andres rueda ha dit...

Muchas gracias Marian sigo prendado de tus poemas, aunque no es lo mio...me gustan.

Andres

Amando Carabias María ha dit...

Ni siquiera en el Ártico las caricias pueden usar ropa de invierno.
De nuevo un poema para dejar que el cerebro se deslice en busca de un firmamente inasible, un firmamento como un océano donde sólo nos podemos sumergir y gozar.
Es muy hermoso que el mercado de los besos abra temprano.

MiLaGroS ha dit...

Precisamente hoy lo he leido este poema en tu libro. ¡ Que bien escribes puñetera!. un beso grande

Terly ha dit...

Cuando leí tu libro, te dije que no sabría elegir uno de tus poemas. Después de volver a leer éste, creo que me equivoqué... o no, posíblemente tu poesía deba leerse varias veces, por lo que he empezado de nuevo la lectura de todos ellos.
Nos vemos pronto.
Un beso.

Georgia ha dit...

El juego acabará cuando, sobre la piel a cero grados,
los dedos puedan escribir el testamento de las caricias
que no llevaban ropa de invierno.


...y allí comenzará otro juego

gran poema Marián...definitivamente, soy tu fan...me encanta cada línea que trazas

un abrazo

La sonrisa de Hiperión ha dit...

Como siempre es un palcer pasar por tu espacio. Hasta un lunes por la mañana. jajaja

Saludos y un abrazo enorme.

Paloma Corrales ha dit...

Marian lo leí en el blog de Andrés y quedé prendada, sólo vengo a reiterar que es un poema precioso y en perfecta armonía con la pintura.

Besos.