dilluns, 13 d’octubre de 2008

PUEDO VENCERTE, DICIÉNDOTE SOLO A MEDIAS.




Recuerda que tú existes tan sólo en este libro.
Luis García Montero



Puedo asesinarte
cauterizar el borde de esta página,
poner en la punta de mi incendio
el ascensor de tu tristeza
y bajarte con cuidado al accidente de mis dedos,
eso te destrozaría.

No sería difícil imaginar tu tumba,
tu último disparo volviendo borracho de una estrofa,
quizá del propio corazón del poemario al que te anclas,
pero recuerda que yo fui soldado antes que tú
y que conozco bien el límite del océano
y la vacante promesa de las olas,
el retroceso de los sueños en el hombro,
y la oración de unos ojos ya vencidos.

Puedo abrazarte en el fondo de un vaso
y dejarte sobre el hielo, sin heroicidades,
sin la compañía de cisnes, ladrones, lunas o tejados,
sin más prisa que la indigencia moral del impulso,
siendo tú el único pellizco real del libro
al que le has vendido la vida.

Nadie impide que te odie
cuando te vistes de pétalo, con la lucidez
de primaveras de esparto
suspendida en un cielo inexistente.
Te odio más
cuando te escondes en la prisa de un mal verso,
y no hablas, bombardeas
la soledad de una lágrima.

Juro que puedo detonar tu geografía,
hacer de tus vísceras un big bang del ingenio,
hacer que flotes sobre el barro del poema,
o que pida la palabra tu fracaso, la vanidad de tu luz
inclinada sobre el puerto.

Puedo vencerte, te lo aseguro,
diciéndote sólo a medias, como un olvido necesario.

6 comentaris:

Georgia ha dit...

Me ha gustado mucho tu blog, una fuerza increible de imágenes en cada poema; y unos hallazgos barbaros en los poetas; pasé por casualidad y causalmente me quedo

saludos

Georgia

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Pues bien venida Georgia, encantada de tenerte aquí, desde ahora mismo, ésta es tu casa.

Un abrazo y muchas gracias por quedarte.

Marian

Sarco Lange ha dit...

Demoledor el aroma a asesinato. Lenguas psicomorfas han dicho que un poeta con un lápiz es más categórico que un dedo sobre un botón algo sospechoso.
Qué agradable leer sobre esas tumbas, bajo esos soles.
Un abrazo.

Cesc Fortuny i Fabré ha dit...

Nunca ha sido dificil imaginar la tumba,
los últimos disparos suelen sen hipócritas
y esconden los corazones de las palabras
hendidos en la tierra, como el perro reserva el hueso
ya no queda ninguna guerra de la que presumir
y ningún océano promete más que su basto frío, agarrado a la niebla de los sueños.

Y Nereida, la bruja, la Gran Maga de las dulces polillas, entrena su arte con el mundo.

Cuan dulce es el proceso de arrastrarse por lo que tú escribes.
Un beso!

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Hasta que el poema no se independiza, mi querido Duende, podemos hacer de él lo que queramos, es un poder perverso, oscuro y malicento, que a mi sólo mer sirve para intimidarlos, pero en realidad jamás consigo vencerles.

Mil besos en Fa.

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Nereida sabe mucho, lleva en la sangre el conocimiento ancestral de lo único verdadero, dejemos que siga entrenando con el mundo y que siga a salvo de devorarse.

Muikcs!