divendres, 11 d’abril de 2008

UN ASIENTO PREFERENTE EN EL PALCO DE LA NAUSEA





(original de la fotografia en: www.soypoeta.com/.../040225-manaus.htm)



Hay lenguajes habitables en el silencio.

Si no somos capaces
de vencer esa escueta partitura de besos
que provoca deshidratación congénita en el alma,
seremos auténticos sonámbulos haciendo malabarismos
con la huérfana ceguera de los niños.

Si no podemos pintar al óleo las nubes deslenguadas
y aliñarlas con la ferocidad lírica de un crepúsculo,
se nos escapará el mar
por los ojales de un pecho desabrigado
y seremos mancos con asiento preferente
en el palco de la náusea.

Si negamos que, a veces,
el romanticismo habita en la boca del estómago
o que un buen vino puede ser causa y efecto
de la bicefalia prematura del abrazo,
entonces ignoramos
que el latido es una alarma incolora,
y el glamour tan sólo un eco tomándose un dry-Martini

con la sofisticada policromía del suicidio.