dilluns, 25 d’octubre de 2010

Marian raméntol en la revista literaria El Coloquio de los Perros, nº 27

Queridos amigos, en el nº 27 de la revista literaria EL Coloquio de los Perros que acaba de salir en red, han tenido la amabilidad de contar con dos colaboraciones de mi autoría, una de ellas es un extracto de la traducción de la obra del poeta rumano Mircea Oprita, Canciones Itálicas, que cuenta con la particularidad de haber sido escrita originalmente en italiano tras la visita del autor a Italia, país que le impresionó en grado sumo.

Pero también han querido contar con mis versos, y en la sección Canumfora han publicado el poema inédito que ahora os dejo:


La vanguardia se compra azucarada en las poeterías

Te dibujo sobre palabras químicas,
cincelo los residuos que te ríen, metálicos,
por debajo de las puertas
pronunciadas en el centro de un desnudo
flotante en la marea del corazón.

Hoy la orina decora las paredes,
los fantasmas aúllan en medio de torbellinos.
Cuando la noche empieza a hacer
su penetración sódica, te formo
bajo el lodo, con los zapatos dispersos
como esos ladrillos que nos vetan la sangre
en todas las islas desaguadas
con las que tropezamos.

Soy yo el dolor de tus ojos vivos, el lugar
donde tomarte un café y organizar
las próximas matanzas,
el nombre que te mira desde el vientre
y bautiza tus deshechos.

Yo soy el disolvente que aplicas
sobre el tiempo para reconocerte,
el invierno donde naces,
soy el moscardón que escribe libros
de toda índole y me pongo lentes raros
para ver mejor a los que juran que la vanguardia
se compra azucarada en las poeterías.

La anestesia que precisa el mar
de tus pulmones
huele a grito nadando por tu muerte
y yo soy la humedad
enquistada y polvorienta.
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EL coloquio de los perros lleva ya una década en la red, y en la bienvenida de este número, Juan de Dios García nos dice:

Hace justo diez años nació El coloquio de los perros. En las imberbes pantallas de las computadoras terrícolas podía contemplarse ese tímido y tembloroso primer número de diseño amateur y contenido familiar, escrito con tanto atrevimiento que, echando la vista atrás y leyendo algunas de las lindezas que perpetrábamos, casi me hace sonrojar. Es lo que tiene cumplir años: crece la experiencia prácticamente con la misma proporción que la prudencia.
El equipo mutante que desde octubre de 2000 capitanean Ángel Gómez Espada y el abajo firmante ha demostrado tener tanto defectos necesarios como virtudes forzosas. Entre estas últimas destaca la generosidad. Hay que insistir diciéndolo para que no se olvide: ningún colaborador de El coloquio de los perros ha cobrado un solo céntimo por escribir artículos, firmar entrevistas o exponer su obra. Sabemos que el mantenimiento de una revista es ruinoso en materia de tiempo y dinero, pero suculento en otros asuntos que para demasiadas personas han perdido cualquier valor. ¿Les suena, por ejemplo, prestigio? ¿Y qué me dicen del verdadero y muchas veces incómodo significado de la palabra independencia?
Nosotros, tercos y decididos como el protagonista de Soldados de Salamina, tenemos claro nuestro grito, lema y actitud cultural: «¡Adelante, adelante, siempre adelante!».
Desde nuestra última entrega han transcurrido siete meses en los que hemos tenido noticias literarias jugosas —el Nobel a Mario Vargas Llosa, el Príncipe de Asturias de las Letras a Amin Maalouf— y necrológicas —las muertes de José Saramago, Rodolfo Fogwill o Miguel Ángel Velasco—. Este número, en su décimo aniversario, mirando al cielo y pisando a la tierra, saluda y recuerda a todos ellos.
Son tantos los obligados agradecimientos que aburriríamos al lector citándolos, de manera que propondremos un brindis masivo por todos los coloquiadores, los veteranos y los recién hospedados, los que creyeron en nosotros desde un principio y los que abandonaron el barco por la razón que fuera.
Y que cumplas muchos más.
Bienvenidos.

Os invito a visitar la revista al completo, vale la pena.

El Coloquio de los perros

6 comentaris:

Luisa Arellano ha dit...

Estar en tus poemas es dejarse arrastrar, manos en alto y los ojos cerrados, por la montaña rusa de la imaginación más exultante. Es sentir la palabra en las tripas y notar como, efervescentes, se expanden hasta el último confín del ser.

Eres un lujo, princesa.

Sarco Lange ha dit...

Hermosamente habitual ver tus rosas en los jardines del mundo, gotitas de rocío sobre el vidrio empañado de la vida.

Muicks!, Lady

finchu ha dit...

Te he leído en "el coloquio"... una pasada.
Pásate por mi blog, , anda que no te cuesta nada.

Juan de Dios García ha dit...

Gracias a ti, Marian, por estar entre los "coloquiadores" literarios.

Felipe Sérvulo ha dit...

Siempre es un placer volver. Abrazos.

Jose_Kunita ha dit...

HOLA, BONITA. ACÁ PASAND POR TU BLOG X VEZ PRIMERA. EMPECÉ A LEER ESE POEMA DE LA ÚLTIMA ENTRADA. VEO TALENTO AHÍ. SE TE INVITA A Q' ME VISITES EN "VERSOS NEGROS" CREO Q' VA A SER DE TU AGRADO. TUS COMPAÑEROS ESTÁN INVITADOS TAMBIEN. SIGO MIRANDO. LUEGO TE CUENTO. BESO ;)