divendres, 12 de març de 2010

PERO CRECISTE, MIGUEL, Y LO HICISTE BESANDO A LOS HIJOS DE LA SOMBRA.


Imagen extraída de la red.



Miguel Armado de Cabras, de tierra áspera
y mirada ávida más allá del barro, llevabas
la palabra a pastorear cielos de estreno,
verdades en carne viva que separarían las aguas
y nada sabías entonces de España,
esa montaña hueca
que secaría sus heces con tus huesos malheridos.

Pero creciste, Miguel, y lo hiciste
besando a los hijos de la sombra,
a los vientres arrastrados por los muslos
de una España que supo de tu lengua sin pan,
lo supo y abrió su boca para verte flotar
como un pez muerto, en un país muerto.

Llevaste de cabeza el verde, no te importó
el remolino del horizonte que amenazaba
chorreante con tragarse tu nombre a pedacitos.
Ay Miguel, demasiada temeridad
para la revolución de las manos
en la embriaguez de una patria ciega
ante la sangre huída.

Miguel de ojos mojados,
tras los barrotes tuberculosos,
escapaste hacia los campos,
te amarraste los pantalones con olivos,
se te llevaron en la equivocación de una España
que desterró la luz y se nevó
cubierta de ataúdes.



Marián Raméntol Serratosa
Monistrol de Montserrat, 8 de Enero de 2010
-----------------------------------------------------
Poema publicado en la revista Ágora, papeles de arte gramático nº 18. Especial Miguel Hernández. Marzo 2010.
Para acceder a la revista AQUI

15 comentaris:

Amando Carabias María ha dit...

Tuve la oportunidad de disfrutar este poema ayer mismo con la lectura de la revista. Es una alegría tropezarse con las letras de una amiga en un lugar que a priori no se espera, una sorpresa como de reencuentro.
Poema, como siempre, donde las imágenes vienen a romper mi discurso plano de imaginación.
Hoy que otro Miguel (Delibes) nos ha dejado, recordar a este grande cobra si cabe más sentido.
Ojalá que tanto obituario, tanta conmemoración impulse nuestra tarea, ojalá que su ejemplo inunde nuestras venas y no desfallezcamos.
Sé que tú no lo harás, y espero seguir en la misma estela.

Luis ha dit...

Justo homenaje a un poeta compometido con su tiempo que dejo trozos de su piel en el frente y en las cuartillas.

Jorge ha dit...

Bellisimo el poema y muy sentido.
Ya vuelvo a leerlo, pero necesitaba
expresar el modo en que impacto en
una primera y rapida lectura.
Muchos besos y un gran abrazo

Como siempre
Jorge indesmayable tras tus versos

Hilda ha dit...

Que hermosura de poema para esa vida de Miguel y esa España. Me gustría publicarlo en mi blog, si me lo permites.

Pedro Ojeda Escudero. ha dit...

Qué gran homenaje. Seguimos debiéndole muchos sentimientos a Miguel Hernández.

José Antonio Fernández ha dit...

Tuve la oportunidad de haberlo leido en la revista y aquí te comento. Muy bonito, la estrofa final impacta:"se te llevaron en la equivocación de una España
que desterró la luz y se nevó
cubierta de ataúdes." Qué decir ante eso.

Albert Lázaro-Tinaut ha dit...

Admirable este homenaje que le haces al poeta, merecidísimo después de lo que se ha publicado recientemente sobre él, desacreditando su figura humana. Además, muy bello y de una gran fuerza expresiva.
¡Muchas gracias por honrarnos a Miguel Hernández, Marian! Y un beso.

CaminanteDeNoche ha dit...

Me has dejado boquiabierta con este impresionante poema, sí, impresionante, de esos que aceleran tu respiración o la cortan.

Un fuerte abrazo a Miguel y tus versos, seguramente impregnados de su esencia.

La eternidad no es solo materia.
Memoria y versos.

Un abrazo

MiLaGroS ha dit...

Muy bello el poema a Miguel Hernandez.Un beso

Laura Gómez Recas ha dit...

Marian, lo mejor que he leído o escuchado en verso como homenaje a Miguel. Y, créeme, este año ha sido mucho.

Un beso.
Laura

gonzalo ha dit...

que ejemplo el de Miguel!!!

Noray ha dit...

Bellísimo poema para homenajear a uno de los grandes entre los grandes, aunque algunos se empeñen en manchar su imagen.


Es una gozada leerte.



Un beso

JULIA© ha dit...

Fantástico homenaje chiquilla, fantástico.

Elena ha dit...

Tu poesía, perdurará en el tiempo, no sólo esta en concreto, toda. Y Miguel Hernandez desde el cielo, sonreirá cuando te léa.
Besitos

Désdena ha dit...

Miguel Hernandez sigue teniendo la sombra alargada. Su herencia y su triunfo es mantener viva la llama donde tantos hundimos nuestro corazón y nuestra lirica. Me emociona profundamente comprobar que por la herrumbrosas lanzas de su recuerdo, aún caminan los poetas de nuestro tiempo.