dimecres, 11 de novembre de 2009

UNA DEUDA CONMIGO ES UNA DEUDA CON LA HUMEDAD


Imagen extraída de la red.

A esa blancura que ya no puede rozarme.


Escamas repetidas
en dos corazones de carne.

La edad en ropa interior deserta de mis pasos,
amordaza las sienes y yo permanezco inmóvil
en esta ciudad cerrada, en esta habitación materna
que adelgaza el silencio, silba los cuerpos
con el ruido de los brazos
dando besos inútiles al aire.

Mi voz pesa en exceso
en esta serenidad suicida,
con este animal sangrante
que ejecuta mi nombre derivado,
con el recuerdo roído por el agua y el vértigo
de la ausencia pegada a mis párpados de nogal,
entre aullidos que tiemblan sobre su belleza de hija,
de madre, de semilla incrédula.

Una blancura que no puede rozarme,
deseada más allá de mis ojos, mucho más lejos
de ese caldo de cultivo que es mi cuerpo,
de esa vergüenza vieja que es la palabra tullida,
demasiado alta, densa y aceitosa,
como el sudor que quiere reconocerla
y se queda sobre las manos, penetrando el tiempo.

La muerte tiene lengua de lince,
y mis oídos siguen atentos,
porque una deuda conmigo
es una deuda con la humedad salada y ácida
que levantó una pared en los pulmones del mar,
una compromiso grave, amplificado en cada espuma,
en cada limitación de su inconmensurable sonrisa.
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7 comentaris:

Amando Carabias María ha dit...

Es curiosa esa sensación, de ver que el tiempo se aleja de nosotros, como si permaneciéramos en el mismo lugar, durante toda la vida.
Algunos días tengo la misma sensación, otras veces es la contraria, la más tradicional.
Maravilloso poema.

Pedro Ojeda Escudero. ha dit...

A veces, por inexplicable que parezca, hay que vivir así.

Emilio Ariza ha dit...

Estamos llenos de deudas interiores y de exteriores , pongámosle una inconmensurable sonrisa a la sinrazón. Besos y abrazos

manolotel ha dit...

Poema denso, casi agobiante de adjetivos e imágenes que se superponen unas a otras como las figuras que la humedad crea en la pared. No suele ser ligera tu poesía, pero especialmente en este caso se nota la rabia de las palabras, descargadas como ráfagas de viento. Ya eres estilo y supongo que estarás creando escuela.

Ya que estaba en tu blog he ido picoteando aquí y allá.

Esa "La lava es otra piel que ha decidido ser triste" suena preciosa en castellano pero en italiano de donde vengo de leer tiene la música de lo ignoto. El desconocido significado del lenguaje de una partitura.

Es verdad ese terreno de la palabra donde lo que se dice es más importante que su significado concreto. Al fin y al cabo, cada uno tenemos nuestra propia y distinta manera de entender. Tal vez la poesía sea eso: una manera distinta de entender.

Un besote grande, amiga

Carmen ha dit...

Me gusta todo lo que escribes, Marian, pero este poema te prometo que es inmenso.

Verdadero placer.

Carmen ha dit...

Me gusta todo lo que escribes, Marian, pero te prometo que este poema es inmenso.

Un abrazo.

María Sánchez ha dit...

Me fascina "esta serenidad suicida"
por su contradictorio ser y por lo que en si representa.

Es un lujo estar aqui.

Un fuerte abrazo Marian.

María