dijous, 11 de juny de 2009

EL COMPROMISO FIRME DE LA MUERTE



En mi calle, como en tantas otras,
se sirven canapés de historias largas,
verdades a medias con soda,
montoncitos de sal insensible,
dulces tiovivos que fornican con la noche,
pequeños emparedados de fantasmas,
abuelas peinadas con el rictus sereno y apacible
de quien sabe llevar la soga al cuello
y la autorización para vivir
entre los dientes.

Un termómetro, como otros tantos,
que cerca entre mercurio
los pechos jovencísimos del sueño,
las manos pequeñas de las conversaciones,
el lento regreso de un hijo
con la boca gastada y la pirueta perfecta de su frente,
entre la ceja del fusil y ese salto mortal de los besos
sobre la inocencia, el amor abierto de un tajo,
un homicidio en la bragueta
y el compromiso firme de la muerte,
para negociar las condiciones póstumas
de una heroicidad tan sublime
como ser de carne y estar tan trágicamente vivo
como cualquier otro.
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16 comentaris:

Amando Carabias María ha dit...

La muerte es el único sello indeleble, lo admirable, lo lúcido es saber mirarle a la mirada vacía y saber negociar con ella.
Quizá sea eso la vida.

Mónica Angelino ha dit...

el lento regreso de un hijo
con la boca gastada y la pirueta perfecta de su frente...

Qué bien que decís el poema, con esa forma de decirse a sí mismo.

Noray ha dit...

Casi todas las verdades de esta vida son verdades sólo a medias. La única verdad implacable, certera y real es la verdad de la muerte.

"... el lento regreso de un hijo
con la boca gastada y la pirueta perfecta de su frente,
entre la ceja del fusil y ese salto mortal de los besos
sobre la inocencia, el amor abierto de un tajo,
un homicidio en la bragueta
y el compromiso firme de la muerte..."

¡Qué inmenso! ¡Es sublime!

Un abrazo

Walter Portilla ha dit...

Se me ha ocurrido una noche en un velorio, Marian, una noche resignada a recordar lo que fue y lo que vendrá luego de saber que alguien ya no está.
Un beso querida Marian.

Georgia ha dit...

Magia pura sale de tu pluma...

un abrazo

Ana Muela Sopeña ha dit...

Tremendo, Marian.

Te dejo un abrazo
Ana

MiLaGroS ha dit...

Que bien escribes Marian. Cada vez me encanta más leerte. Es un poema muy bello

para negociar las condiciones póstumas
de una heroicidad tan sublime
como ser de carne y estar tan trágicamente vivo
como cualquier otro.

Genial. Un abrazo. milagros

Vicente ha dit...

Perfecto, Marian, perfecto. Me quitaría el sombrero si lo llevara puesto.
Es un poema ciertamente diferente a lo que he leído en tu blog, más crudo, un poema que remonta perfectamente al final para terminar de manera firme, existencialista.
Comparto gran parte del sentimiento que has dejado en estos versos.
Espero que ya hayas contactado con Antonio (amalbalate@yahoo.es)...por cierto, pásate también por un blog titulado Universos Paralelos, el cual sale en el apartado de OTROS LUGARES de mi blog, y también por el Divandando, en el que se si buscas podrás ver un breve video de mi último recital.
¡Saludos!

P.S.: Espero, de verdad, dado que en Internet es tan raro encontrar una comunicación fluida y que merezca la pena, que mantengamos largo tiempo el contacto y podamos colaborar en un futuro muy cercano.
Un fuerte abrazo desde Cartagena.

Emilio Ariza ha dit...

y el compromiso firme de la muerte,
para negociar las condiciones póstumas
de una heroicidad tan sublime
como ser de carne y estar tan trágicamente vivo
como cualquier otro.


Eres una encantadora de poetas je je je hechizantes e hipnóticos versos . Abrazotes

Adrian Dorado ha dit...

Ignoro el designio por el que mis 3by pass coronarios resisten la andanada de obusazos que les profieren tus poemas.
Bravo, catalana, me anonadas.

Un beso

PD: Eres la Nº1 en mi lista de heroínas.

marisa ha dit...

Magnífico...Como siempre.Tu poesía vencerá a la muerte, de eso estoy segura.besos admirados

Bibiana Poveda ha dit...

casi todo puede resumirse en una calles, en lo que ella pasa y despasa. mas nadie podría decirlo como vos, águila, mirada infalibre, versos de fuego puro.
abrazo-te!

Emilio ha dit...

Negociaciones de vida y muerte en un poema perfectamente expresado.

Saludos.

Laura Gómez Recas ha dit...

Es de héroes estar vivos... Me ha impresionado el final del poema, esas condiciones póstumas, esa relación contractual con la muerte por la heroicidad de estar vivo. Es como una póliza de seguros con el "más allá" porque todo el texto sobrevuela lo inverosimil de esa cosa tan natural que es vivir.

Como siempre: especial.

Laura

Cesc Fortuny i Fabré ha dit...

Ah! ser de carne, como duele eso, verdad?
Y hay carne que duele más que otra.
Muac!

Paula Malugani ha dit...

Marco Aurelio decía la máxima: 'Eres un alma que sostiene un cadáver, como decía Epicteto'. Tu le pones alas a este poema hermoso, que me hipnotizo durante su recorrido. Bestial la foto. Gracias por tu trabajo Marian.