diumenge, 8 de febrer de 2009

ESCRIBIENDO LAS GUERRAS DE UN POETA QUE NO RECONOCE MIS UÑAS EN EL PASO CEBRA DE TODAS LAS RUTINAS



Fuente de la fotografía: http://lasorcitroen.files.wordpress.com

Mi sombra salta despierta sobre los bancos
alineados cerca de los urinarios, como si la micción
fuera la única razón de ser de los parques.

Una corneta supura a lo lejos nuevas cacofonías.
Trece remolinos sin carné de conducir
me aseguran que la risa es la muerte de la histeria
y me arrojan con las dos manos,
como un milagro
que conoce el vientre de una ciudad sobrexcitada.

Espacios abiertos, la madrugada huele,
ningún poeta vendrá con nombre de calle,
sólo el miedo en las vértebras,
un beso delirante, universos que se van a la pata coja,
amargos, llevando un ratito su cruz
y el pecho desmayado sobre la mesa.

Los pies se mecen desnudos
entre el rojo de una película quemada
hasta que me acabo.

Si antes delirio era una palabra poética
hoy tiene cuerpo en cada holocausto
la leyenda dirá que este año
los vientos soplaron en su contra
y el miedo fue un dios de pacotilla,
pero yo sigo atada,
con la lengua sujeta al lenguaje exhausto,
escribiendo las guerras de un poeta,
que no reconoce mis uñas
en el paso cebra de todas las rutinas.

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Poema Publicado en el Blog de El Pais.Com, Mira que te lo tengo dicho, dirigido por Juan Cruz, en una intervención de Adrian Dorado.

Publicado en la Revista Literaria Baquiana (EE.UU), nº 63-64. Enero-abril de 2010.

6 comentaris:

Adrian Dorado ha dit...

Guauuuuuuuuuuuuu!
Me estupefactas mujer!
Qué fuidez de imagen, que sonido reverberas en mi tono azul y cuán grande mi plegaria porque escribas, que escribas hasta el hartazgo.
Tíñeme de rojo,
Cuéntanos su recepción de la vida!

Emilio Ariza ha dit...

Quizás nuestra misión no tenga sentido y la poesía nos saque de la rutina, un alivio demasiado diminuto para tanta sinrazón. Un fuerte abrazo

Luisa Arellano ha dit...

Eres un manantial que fluye a borbotones, marian, eres una inundación constante y yo, me dejo anegar por tu palabra.

Beso enorme, poetaza.

Walter Portilla ha dit...

Marian, repuesto -un tanto- de un desliz de salud, vengo a entregarte un reconocimiento que te dejo en mi blog, veo que lo estás recibiendo doble, enhorabuena por ello, doble significado. Te mereces mucho, Marian. Además de la excelencia de tus escritos y tus reconocimientos públicos, además de la facilicdad con que encuentras expresar tu sentir. Estás allá, lejos! nos une un hilo, largo, muy largo e inacabable que tiene por nombre: palabra.
Mi abrazo enorme también nos une, Marian, te lo dejo. (No olvides recogerlo...)

adaev ha dit...

la rutina es una manta que cobija a los cobardes,táchalos con tu lápiz.Impresionante y mortal.Menos mal que escribes

Pinocho ha dit...

Teniendo Maestros como los que veo que tienes: no me extraña!!

Poeta me he enganchado a tu verso.

(Saluda a mi Sagrario delalmamía si el gusto tienes de cruzártela)