dimarts, 12 d’agost de 2008

MANCHO DE SILENCIOS EL AHOGO



Me traiciona el paisaje de mi cuerpo
no hay antibiótico para estos párpados
que se pudren en la maleza de las calles,
como la obscenidad de la huella de un curioso
sobre el rumor de sillas y patíbulos,
que siempre deja relojes falsos sobre la mesa
y cicatrices auténticas en las encías.

Pero a veces,
amanece el vértigo de las hojas,
sobre el eco de los libros y el café.

Entonces imagino un caballo de cartón
que libra sus batallas en quirófanos salados,
una tarde preguntándole a la fuente
cuando cambió el agua por limpia cristales,
un par de pechos aprendiendo los pasos de baile
que ofrece la gelatina cuando cruza
la tráquea a toda leche,
y me veo en un rincón del pentagrama,
tan absurda
como una niña
lanzando sobre una luna sin parabrisas
toneladas de maquillaje y grietas arrugadas.

Y mancho de silencios el ahogo, la carcoma
y los deseos, como un saxofón tuberculoso.

Poema publicado en Video-post por Foto Digital Radio
http://fotodigitalradio.blogspot.com

Poema traducido al rumano y al inglés, publicado en la revista Orizont Literar. CONTEMPORARY HORIZON MAGAZINE - ISSUE NO. 1/JANUARY-FEBRUARY 2010.
Traducător: Ana Fărnoagă
Corector: Cristina Costin


Poema incluido en una selección más ámplia de poemas de mi autoría traducidos al italiano y publicados en la revista semenstral especializada La Clessidra, nº 1/2010, Joker Edizioni. Septiembre 2010.

4 comentaris:

Cesc Fortuny i Fabré ha dit...

Cuando tus doloridas luces enfocan mi carcasa vacía, siento ese desagradable aliento que me perturba como casi nada en este extraño abismo sin sombras. Y me se idiota e inútil, porque quiero darte lo que jamás he verdaderamente tenido.
Porque yo, pequeña luciérnaga, he besado en la boca muchas veces a Cioran. Y me he escondido en la ironía del tonto sarcasmo, para no tener que ponerle el cascabel al gato.
No aprendí exorcismos para tus demonios, ni tampoco aprendí a a iluminar tus días negros. Ahora veo en relidad que nada he aprendido, que sea realmente útil.
Si tú, mi vela, tintineas, es este negro océano en el que vivo, el que me engulle, el que me devora y me arrastra hacia mi mismo.

Perdóname pequeña luciérnaga, pues no se devorar tu dolor.

Totalmente desmontado para ti, y tuyo.

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Nadie aprendre exorcismos para los fantasmas de los demás, ni siquiera los especialistas en cazar fantasmas. Hay demonios que se apoderan de uno con demasiada fuerza, es cierto, pero siempre hay una manera de vencerlos y te prometo que la encontraré. Dices que no has aprendido nada util... y no te das cuenta de cada día me enseñas a tener un poco más de mí misma, y ese el mejor de los antídotos. Tenerte como compañero es el mejor regalo que podia haberme dado la vida, yo puedo tintinear, pero si estás tú jamás me extinguiré.

Hay luz para los dos, te lo aseguro.

Creer en ti me hace crecer.

Sarco Lange ha dit...

poder contar con un amigo de esas connotaciones!!!!. Todos quisiérmaos tener un apoyo como el que te brinda Cesc, contar con ese patrimonio, abandonarse en esa amistad sincera y voluminosa.
Iba pasando por aquí y me detuve a mirarlos desde lejos, desde la vereda inversa, y me gustó mucho lo que ví.
Abrazos a los dos.

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Mi querido Duende, siempre he sido una persona afortunada, el cariño lo recibo a toneladas, sin apenas saber por qué, pero ahí está, las manos abiertas, los brazos abiertos, los corazones en bandeja, siempre ha sido así, y desde que tengo memoria me he escuhado diciéndome a mi misma que ése era el tesoro más grande que jamás nadie pueda tener, y que en mi caso era enorme. He aprendido a alimentarme de todo ese cariño cada día, y puedo asegurarte que es el mejor de los nutrientes.

A ti te debo mucho, por ejemplo. Tu amistad durante todos estos años me ha salvado de varios pozos, me has cuidado y mimado tanto, que el universo entero va gritando tu nombre por ahí. Tú sabes mucho de fantasmas y oscuridades, y me has enseñado a caminar entre ellos sin agachar la cabeza, a ti te debo cientos de corazones, mi mesa, mi vino y el mejor de los abrazos.

Gracias por formar parte de mi vida.
Lady en Fa.