dimarts, 27 de maig de 2008

AMERIZAJES EN MI SEXO



Nada es posible si Pandora
continua escupiendo de mala gana mi porvenir
y mezclando con el océano
el único nombre capaz de autografiar mi boca.

Quizá mi destino no vaya más allá
de morir exhausta en el último intento,
o quizá es que sea imposible
nombrar el paisaje de mis ojos,
porque nunca tuvo letra la canción
del viejo lobo de mar
que soñó con amerizajes en mi sexo
para olvidar así a cada una de sus madres.