
La imagen es un cuadro de Andrés Rueda,titulado Blancos Efímeros (116 x 116) y aunque lo incluyo dentro de mi propuesta de interactuación con la imagen, en este caso, la inicitiva fué de él, es decir que fue el poema el que se elaboró y escribió específicamente para esta obra pictórica. Podéis consultar su trayectoria y sus obras al final del post.
La ventana es la proxeneta más vieja del mundo,
le abre las piernas a la perturbación del sol,
nos enseña el tobillo en cal viva del paisaje,
la tumba donde duerme el sonido de la alegría,
sus pechos atormentados
que dan volumen a la urgencia,
los acentos indirectos que agrandan el paso
más allá de la cirugía marina, de los cuerpos
hechos de julio y posibilidades.
A cambio nos convierte en peces
en un nudo de infinitos demasiado cortos.
Desollados sobre la boca de tela que contiene
todos los cuerpos dentro de un nacimiento,
nos cobra cada porción de horizonte
que llevamos en los ojos.
Pero el azul siempre se ha sobrepuesto
a las curvas saladas, al vientre intenso
de un mar hecho de hombres,
a ese viaje hacia todos los océanos
que acunan sus demonios
y esconden los relámpagos debajo de las piedras.
Y el resultado es este grito de voz cilíndrica
sobre los labios de un cuadro, que justifican el dolor,
los huesos y la cobardía
Marián Raméntol.
Poema publicado en la revista EL HUMO, Méjico. Febrero 2011.
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Sorprende y admira, esa estrecha relación y ese diálogo que mantiene con su mejor amigo, el paisaje. En base a dicha profunda y correspondida compenetración, adivinamos como el paisaje le ha brindado más íntimos secretos, le ha descubierto recónditos matices e inéditas percepciones, le ha abierto nuevas perspectivas y horizontes sin límites donde no cabrán las comerciarles repeticiones, ni los peligrosos amaneramientos.
Podéis consultar su obra en http://andresrueda.blogspot.com/
13 comentaris:
Gracias Marian y un gran beso
Andres
Tú tienes una ventana sobrepuesta a todos los azules. A ella me asomo, y siempre, me marcho con los ojos impregnados de infinitos horizontes.
Besos, besos.
los dos primeros versos como bombazo... y después, sigue la poeta, lo más pancha... como si a una no se le revolviera lo que cree que es realidad... por suerte, yo no termino de asombrarme, sentir el puño en el estómago y decirte, gentil y llanamente, a lo argentino: qué lo parió!!!! vos no tenés piedad con las palabras.
un abrazo, y mi admiración de siempre, Lady!
Pinceladas de colores y pinceladas de buenas imágenes. Muy buena unión.
¡Cómo fue el viernes? cuenta, cuenta,...
Preciosos estos versos. Te los aplaudo de pie.
Un fuerte abrazo.
La conjunción entre el verso y el cuadro es casi de simbiosis, sin que ninguno de los dos pierda su estilo, su acento, su creador.
De nuevo once, sobre diez.
Pero el azul siempre se ha sobrepuesto
a las curvas saladas, al vientre intenso
de un mar hecho de hombres,
a ese viaje hacia todos los océanos
que acunan sus demonios
y esconden los relámpagos debajo de las piedras.
He leído tantas veces esta estrofa que creo que me la he aprendido de memoria. Además de escrita con un lenguaje poético admirable, encierra una certera realidad.
Gracias por descubrirme la pintura de Andrés Rueda.
Un beso
Una perfecta armonía entre pintura y poema. Un tango arrabalero bailado entre ambos en un estrecho y apretado cuerpo con cuerpo.
Felicidades a ambos.
Un beso.
Me quedo boquiabierto con esos versos que hoy dibujan una realidad de futuros y horizontes.
Infinitos demasiado cortos, qué verdad.
Y todo el poema una pintura leída y escrita con pincel abrasivo.
Magnífico conjunto.
Si trigo massa en entrar, em fas pols amb el que hi trobo.
No importa cuantas veces los lea, me siguen pulverizando las tripas.
Un acuario de peces-hombres naufragando en el mar asesino de la mente.
Un besazo.
Bellisimo el cuadro
de azules como oxidados,
con esa nube al fondo de la torre y la cupula
cual blancuzca angustia
a una hora incierta
en que cae un sol astillado
contra un mirador como hecho
de raices superpuestas...
?Como sera sentirse como pez
en un nudo de infinitos demasiado
cortos, llevando en los ojos
cada porcion de horizonte?
Prefiero que siga hablando por mi
la inmensidad de mi asombro.
Un gran beso y otro abrazote
Jorge
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