dilluns, 18 de maig de 2009

LOS CADÁVERES SIGUEN MURIENDO.



Un libro con cintura de trapo,
mata al aire escrito en las sienes,
lame sus huellas,
espía su boca, hija limítrofe del sudor desnudo
a pie de página, enfadada de humo,
con su sangre mural y sin diámetro,
la frente llovida de pecho y azufre
y ese etéreo abrazo de un alma de harina
que se estrella con sus siglos sobre el suelo,
aprende de los coágulos llenos de mundo
con pómulos maquillados de moral y palabrotas.

El folio roza sus testículos
en el suspiro entrecortado de dos bocas,
las estrellas de un vivac deshabitado
anuncian historias de chiquillas profundas.

El gusto de ceniza sospecha de la letra
que escribe humedad sobre la piedra
y en medio de las manos, Vallejo me presta
los cadáveres que siguen muriendo.


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Poema publicado en el portal de la Asociación Cultural Myrtos Gramma Al manar (Junio 2009).

14 comentaris:

Pepe Gonce ha dit...

Marian, estupendo poema. Fuerte como el solo.

Salud

Ángeles FERNANGÓMEZ ha dit...

Marian, ¿haces alusión a algún poema ya escrito en este tuyo? Me suena como que te refieres a algo y no acabo de dar en el quiz.
Un beso

Poeta Carlos Gargallo ha dit...

fuerte pero profundo poema, un abrazo.

Juanra "Cuchi" ha dit...

el gusto de ceniza es el futuro de la lengua ardiente.
como arden tus poemas en mi retina y cultura.
besos Marian.

Ana Muela Sopeña ha dit...

Fuerte, impactante, tremendo, Marian.

Una manera de escribir absolutamente única.

Un beso grande y enhorabuena
Ana

Mónica Angelino ha dit...

Las imágenes llueven desde todos los puntos cardinales!!

Bello!

Isabel Huete ha dit...

¡Qué desolación! Todo dolor y destrucción, ¿dónde encontrar algo de vida? Me vuelvo a mi mundo de flores... :)
Besitos, cielota.

salvadorpliego ha dit...

Intenso y bueno. El cierre es espectacular.
Un fuerte abrazo.

Emilio Ariza ha dit...

Aprende de los coágulos llenos del mundo
con pómulos maquillados de moral y palabrotas.

Cojonudo, eres una maquina, abrazos

Amando Carabias María ha dit...

Los versos esconden la levedad en que nos convierte algo tan denso como la muerte.
Gran poema.

Bibiana Poveda ha dit...

que me condenen por estúpida, por leer más de diez veces, porque en cada una siento cada verso dándome una vuelta de la que no vuelvo.
que me condenen, pues, a la lectura infinita de tus creaciones, lady Marian. sé que aprenderé a quedar callada y a admirar.
abrazo-te!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Paula Malugani ha dit...

Hermoso Marian, las imágenes erizan la piel de las letras, salpican la superficie del lenguaje. Si siguen muriendo... señal que estamos vivos.
Un abrazo oblicuo, lleno de mundo.

Cesc Fortuny i Fabré ha dit...

Otro viaje exquisito hacia una manta de toneladas de imágenes.

Muac!

Emilio ha dit...

Emocionante y profundo poema, como también lo es el recuerdo de los versos de Vallejo:

"Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo".
(Masa - Cesar Vallejo)

Un saludo.