divendres, 19 de desembre de 2008

ESPERO A QUE LA PALABRA ME MATE


Fuente de la fotografía: liber-arte.spaces.live.com/blog

Las ventanas me miran siempre desde fuera,
con sus ojos salpicados de sexo, selva e incendios,
como una vagina insaciable.

Yo miro sus historias,
huelo el escalofrío de los vivos
como saltos de pértiga por un aire de espejo,
fuerzo la entrepierna del minuto de vidrio,
con todo el moho a punto de aliarse
con el diluvio del sol,
sodomizo la vida que se cose en cada gota,
encadenada a la furia,
a la impasibilidad del cristal,
al proyecto de un beso, a la humedad desperdiciada,
y entonces,
el vapor de mis dudas dibuja andamios,
estaciones, lenguas hostiles,
las manos del silencio,
su lágrima señalando a la noche que me ofrece su cabeza,
y lentamente, se visten de nombres las cosas.

Las ventanas nunca me abren sus fríos,
pero yo sigo esperando su carne obscena,
con los labios semiabiertos hasta el borde del mundo,
como en una oración a la sed,
al fuego, al poema,
espero con el vientre dispuesto a que el río me borre,
a que la palabra me mate
degollando el azul a dentelladas, cualquier día,
cualquier tarde en la que el dolor adquiera forma,
en esa estrofa donde desde la muerte
oiga crepitar el verbo.

16 comentaris:

Carlos Serra Ramos ha dit...

A ver si alguien me despierta,
desnuda de rutinas y alfabetos,
como en un ritual de otoño manso,
sílabas secas, y el lamento de algún libro
que no cree en el sentido de la culpa,
pero llora bajo mis ingles todo el polvo de sus años.

_______________

Preciosa esta primera estrofa, Marian, que incita a seguir el poema con el mayor interés.

Tus poemas son para leerlos y releerlos para extraer en cada pase una nueva idea en tu singular verbo. Te admiro y envidio esa forma de decir en la que eres capaz de convertir las patas de un gato en delicioso pollo rustido.

Mi beso, corazón.

Carlos
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Emilio Ariza ha dit...

Refugiados en el útero de la palabra somos como lerdos niños boquiabiertos ante la maravilla de lo espontáneo o elaborado de un poema.
Flipo Marian una pasada como escribes, saludos

Antonio Urdiales ha dit...

Regreso a la impresionante fuerza de este poema leído y disfrutado en otros lares, sólo que aquí, con esa impresionante imagen, luce aún más bello.

Un abrazo, Marian, y en él mis mejores deseos de PAZ, AMOR, FELICIDAD Y BUENA POESÍA, para ti.

Antonio

Walter Portilla ha dit...

Marian, siempre me dejas anonadado. Por más que intento, me falta mucho para tu estilo. Tengo borradores pero, qué decir, como que no los tengo.
Sueltas la pluma como si te corrieran... y no paras!
Te felicito por el post, me impresionas siempre, te lo digo.
Te invito a leer un mensaje navideño que he dejado para ti en mi blog, y te abrazo Marian. Tal vez me dejes algo de tu pluma en ese abrazo, fuerte.

Luisa Arellano ha dit...

Tras las ventanas encuentras la palabra o tras ellas se espera que acudan y nos rindan a su poder extremo.

Despertarás niña y llegará la palabra y te matará... tú la tienes domesticada.

Un abrazo, corazón.

Ana Muela Sopeña ha dit...

Excelente. Logras impactar y emocionar. Un poema crudo, profundo y con enganche, Marián.

Un besote
Ana

Elisa Berna Martínez ha dit...

Parece una espera dolorosa, sin que en ese espacio de tiempo deje de caer la sal sobre alguna vieja herida. Recorres como nadie los caminos secretos del seso, Marian.

Tambien quería disculparme por mi ausencia de palabras, más que a que me mate, estoy esperando a que regrese!! De todos modos, te sigo leyendo, eso no lo dudes!

Un abrazo!

Cesc Fortuny i Fabré ha dit...

Yo he visto como te miran las ventanas, como te escudriñan la frente, queriendo leer tu sueño arcano.
Y en los espejos he conocido tus gritos, los cristales rotos de tus ojos.
Es cierto, las ventanas nunca te abren sus fríos,
siempre te regalan el fuego para que escribas el verbo, y confecciones el mundo con la palabra.
Jamás te borrará el río, pues mi vara separará las aguas, para que pases al otro lado, conmigo.
Aquí siempre es de noche, por eso he muerto, esperando tu luz.

Un petó, cuca de llum.

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Jajajaja, mi queridísimo Carlos!!! eso de convertir un gato en delicioso pollo rustido me ha llegado al alma!! eres un encanto!

Mil besos de corazón.
MArian

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Gracias Emilio, de eso se trata, de emprender una aventura tras otra por todos los versos.

Un gran abrazo
Marian

Repito que me encanta que estés aquí!

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Gracias Walter, con lectores como vosotros es imposible parar! el mérito es enteramente vuestro.

Feliz Navidad.

Marian

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Mi querida Luisa, la palabra nos mata a todos y eso de tenerla domesticada... en fin... si supieras cuántas veces abre su boca y me engulle...

Abracísimos
Marian

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Gracias Ana, como siempre tu generosidad para conmigo me hace sentirme una especie de hada.

Besos
Marian

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

No te disculpes Elisa, no pasa nada mujer! el tiempo siempre nos traiciona a todos, lo importante es que vuelvas, princesa.

Un beso
Marian

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Tus ojos me aocmpañan siempre, siempre, cómo no ibas a saber tú de mis ventanas?

Petons. Tots.
M.

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Muchísimas gracias Antonio, e igualmente para ti.

Un abrazo
Marian