dilluns, 16 de juny de 2008

OLVIDASTE QUE LA PAUSA ERA NECESARIA PARA CONTAR LAS MIGAJAS DE TU ACALORADA RENDICIÓN



Te miro serena
y mi boca jura que estoy bendita
frente a tus ojitos de sorpresa.
Desde el verso venenoso
te doy la bienvenida
a los espejos que revientan por las noches
y de tanto manosear las tumbas,
se convierten en la fatal epidemia
que deja en estado paralítico el corazón.

Soy ese amuleto oscuro que se ofrece
para que descanses tus frases poderosas
cuando haces detonar los pétalos,
que desde el fondo de tu profecía ámbar
esperan su turno
para ser los maestros de ceremonia
en el bautizo de las cifras escandalosas
de todas nuestras violaciones.

Soy la vieja farola
que desde la trastienda de tu vida
vende eclipses de plástico adaptables para obesos
y te hizo olvidar que la pausa era necesaria
para contar las migajas de tu acalorada rendición.

2 comentaris:

Sarco Lange ha dit...

Soy ese amuleto oscuro que se ofrece
para que descanses tus frases poderosas...
Dios Santo, ¿será lo mismo decir eso un jueves abril que un domingo de noviembre?.
Los truenos, Primavera, los truenos saben de sonidos, la lluvia de humedad y tu verso de infinito.
Hay personas más que otras que merecen viajar al espacio y creo que tú eres una de ellas.

Marian Raméntol Serratosa ha dit...

Pues entonces ya somos dos mi querido Duende, este viaje por el espacio empezó un Abril de hace cuatro años, y empezó contigo...

Mil besos en fa.