divendres, 30 de maig del 2008

TODO LO QUE NECESITO PERTENECE A MI LADO IMPERFECTO



La ventana me mira de manera impropia.
Insiste en regalarme un recital de indefinidos verdes
cuando yo, en realidad, no le he pedido nada.

La cara oscura de la ausencia tiene ritmo,
como lo tienen aquellas flores
que ya no son capaces
de controlar a sus caderas
y que sin pretender ser concubinas de la luna,
amamantan cada noche
el segundo sexo de los estanques.

Todo lo que necesito
pertenece a mi lado imperfecto.
La arruga,
haciendo de proxeneta entre los párpados
y la voz de mis pulmones,
mientras espero que el resto
sea tan sólo la mentira
con la que vestir de gala
la sombra que alimenta los huesos.

Mi respiración nunca ha temido al estruendo
de un millón de cristales rotos,
y gracias a Dios, hoy ha confesado.

dimecres, 28 de maig del 2008

¡QUE LOS PERROS CON CORBATA ARRIENDEN TODAS MIS ESQUINAS!



La lechuza, por fin, se ha vaciado los ojos.
Y el grito que dibuja
se agarra a mi esqueleto
como una explosión de palabras rojas
manchando mis caderas.

Como templo de vientre pronunciado,
me proclamo el lugar propicio
donde quedar exhausta
cuando la tarde es la condena más feroz,
y la intemperie, todavía sangra.

¡Que los perros con corbata
alquilen todas mis esquinas!
¡Que me señalen con el dedo,
que me culpen!
¿Por qué no?

¿Quién puede prohibir que la palabra
se alargue las pestañas con el sudor del mar?

dimarts, 27 de maig del 2008

AMERIZAJES EN MI SEXO



Nada es posible si Pandora
continua escupiendo de mala gana mi porvenir
y mezclando con el océano
el único nombre capaz de autografiar mi boca.

Quizá mi destino no vaya más allá
de morir exhausta en el último intento,
o quizá es que sea imposible
nombrar el paisaje de mis ojos,
porque nunca tuvo letra la canción
del viejo lobo de mar
que soñó con amerizajes en mi sexo
para olvidar así a cada una de sus madres.

divendres, 23 de maig del 2008

EL PIANO SE PASEA DE NOCHE POR LOS OLVIDOS

Proyecto de Marian Raméntol y Roberto Cantele Cabré

INTRODUCCIÓN

Iniciado en el 2004 y todavía en construcción, se trata de un trabajo basado en la hipertextualidad, en el co-parto de versos con entidad propia, que alcanzan nuevos uni-versos destilando y destilándose unos de otros como en las manos de un alquimista.

Los versos se prestan y se regalan para remodelarse, reinventarse y crear nuevos “hijos poéticos” representantes máximos de dos atlas, dos geografías distintas bajo una sola bóveda poética.

Algunos de ellos aparecen en los epígrafes a modo de homenaje, en otras ocasiones son el mismo título del poema, y en otras forman parte integrante del nuevo “hijo” con voz propia, os presento a dos de ellos:

Poema de Roberto Cantele:


DUELE VERTE TAN DE LLUVIA CUANDO APENAS DOS BESOS ANTES ALGUIEN ESCRIBÍA TU NOMBRE EN UNA SERVILLETA.
(Marian Raméntol)




Sólo a dos segundos de la siguiente parada
es donde el pavor hace que nos peguemos Cristos
en el pecho, Autoconfesiones infracristianas
quién sabe si poderosas
o no
y esos dos segundos sigilosamente siglos
son el instante y son la pausa
para decorar a la nueva reina hija de la espuma.

(Una cigüeña es una paloma
embarazando las pisadas).

Mientras, a media esquina de la próxima farola
y con el pecho lleno de llamas
arrancaste como siempre
apurada a comprar el pan
tuyo de cada hambre
y haces reventar los pétalos
que en el fondo son tu profecía ámbar de corte demencial.

Juraste que estabas bendita
en la trastienda del quiosco de tu vida
aquel donde los abrazos los regalas
con una promoción de dos por uno
y en donde los fetos son tus cupones para
santificar el primer incendio en cada traición tuya.

Duele verte tan de lluvia cuando apenas dos besos antes
alguien escribía tu nombre en una servilleta
duele verte arrodillada debajo de los altares
implorando que alguien te bendiga
que alguien te recoja
aun sabiendo que en el fondo de aquel corazón amordazado
fue tu propio e inmundo raciocinio quien te marcó a fuego
bajo la atónita mirada de un fauno primo del invierno.

Bajo marina, intraterrena mirada hacia
los bosques indecentes de la cordura
duele verte tan de invierno
con una tonelada de eclipses de plástico sobre tus espaldas
Hija, madre, Venus...

Poema de Marian Raméntol

LAS CAMPANAS HAN EMPEZADO A DETONAR UN ROJO AGUDO EN LAS CADERAS DEL VERSO

Es preciso entrar en los cafés
durante las tardes de diciembre
y quedarse sentados unos instantes
bajo los quicios de las puertas
para pensar que somos entrada.
Roberto Cantele


Mi voz tiene problemas fronterizos,
no accederá nunca a esa zona apocalíptica
donde la fe embotellada
es el único gestor de la salud divina,
porque, sorbo a sorbo,
los pezones hechos de calle, fabricados de avenidas,
se nos mueren lentamente
y los ojos se cansan de reptar por escenarios
donde todo lo fumable es de papel.

Y no es por temor a los caminos coléricos
de una página que no sabe de lápices
o a que, alzando un poco las manos,
las melodías dejen caer todo su dolor
desde la punta de la lengua, no,
es que por fin ha comprendido
que la palabra se da bajo los árboles
y no bajo juramento.

Quizá todo se reduzca
a que la línea de sucesión de mis sonidos
se geste en el útero de un universo en ruinas
y cuando la hipérbole entre a puerto
como una centrifugadora, seque tanto los huesos,
que los monstruos dejen de salir en el escáner.

Nadie puede ayudarme ahora,
el sastre del diablo ha muerto,
hasta hoy era él quien cargaba el océano de electricidad
pero ahora las campanas han empezado a detonar
un rojo agudo en las caderas del verso.

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El segundo poema fue publicado en el portal de la Asociación Cultural Myrtos Gramma Al manar, (Agosto 2008).

dimecres, 21 de maig del 2008

EL MEJOR BAR PARA BORRACHOS CON ALAS



Vamos cerrando las puertas del circo
amiga deliciosa, vamos, es la hora de la hora
en que los polluelos de los cóndores se cambian
de plumaje para ir a llevarle pastelillos a Dios.
Roberto Cantele


El viernes ha llegado arrastrado
con epilepsia abdominal
y una botella de ron entre los jueves.

Hasta la música sabe rancia en sus trincheras
que no son otra cosa
que la cavidad torácica de un mal momento.

Los alguaciles de la cordura
han roto las puertas de mi casa
intentando convencerme de que
la paternidad responsable es algo así
como un sistema de señalización
hacia el amor incondicional a nuestros hijos.

Pero no han tenido éxito
y no me queda más remedio
que refugiarme en la biblioteca de mis esquinas
que es el mejor Bar para los borrachos con alas.

Esta vez, entraré limpia, lo prometo.
No me dejaré engatusar
por los caramelos de cocaína de frambuesa.


Poema extraído del libro Domicilio de Nadie
Isla Negra Editores

dimarts, 20 de maig del 2008

EL SUDOR DE UNA BELLÍSIMA GRANADA SE HA CRUCIFICADO HOY

A Jake Barns,
que seguirá siempre entre nosotros.



El más hermoso de los satélites de la muerte
se ha convertido, por fin, en alimento de los Dioses.

Dicen que ha rodado el olor a sexo, río abajo,
estrangulando cada poro en un acto de liturgia.

¿Cuántas veces
te bebiste la sonrisa de escayola de los santos?
Con las alas plegadas, les hacías cosquillas
y te reías ante la inutilidad del gesto,
-los santos no saben reír- decías.

Cuentan que te inyectabas la vida en cada baldosa,
y engordabas las calles en tus pupilas para poder
tomarte la última cerveza con el sol.

Tú no querías emborracharte de oraciones,
y no lo hiciste.

Supiste quedarte con la ternura.
Con la inmensa ternura de besar algo que duerme,
y ahora nos sonríes, satisfecho, mientras el sudor
de una bellísima Granada, se ha crucificado hoy.


Poema extraido del libro Domicilio de Nadie.
Isla Negra Editores.

LA VOZ ES TAN SÓLO UN ARCHIVO EN UN PC SIN MUELAS



Los abuelos tejen capas de estrellas
cuando es bisiesto el siglo que trae cada año.
Roberto Cantele


Cuando el lenguaje deja de teñirse las canas
se convierte en el precoz glamour de los hipos
que taponan la noche
cuando ésta se corta
con la sangre de la herida.

Y es que a veces la voz es tan sólo
un archivo en un PC sin muelas,
una clave de mariposas mutiladas
buscando su vuelo
en un concierto de contraseñas.

La marea es asesina
cuando dios enhebra las olas.
Bienaventuradas las profecías que dicen
que de este juego vamos a salir intactos.

Todo se resume en una grafología extrema
cuando dos personas abren los armarios
para poder darle
cristiana sepultura a las palabras.


Poema extraido del libro Domicilio de Nadie.
Isla Negra Editores.

dilluns, 19 de maig del 2008

CARTAS DE ENTRE-GUERRAS



-Con las manos sucias de tierra coagulada-

De nuevo a este lado del papel, en un intento mudo de acercarte y de olvidar este reloj de ausencia prematura, donde las piedras han dejado de llorar porque saben de mi hambre de luna y musgo.

Puede que naciera ciega, pero tengo ojos en la punta de los dedos, y en el estante superior de mi cabeza guardo mis relatos de furtiva, el canto de los cuervos y la receta primordial de mis instintos, y justo en la esquina izquierda, guardo también mis sueños, hoy mismo he colocado con suavidad el último réquiem escrito en las hojas de los sauces. Avanzabas como un astro, ningún canto podría haber borrado de tus pupilas el acero y su desmayo, el éxtasis de las manos, la mirada salivante de las nubes queriendo averiguar cuántas muertes guardabas en el bolsillo. Sí, estabas imponente, con tu nombre palpitante corriendo camino abajo, prisionero de la lentitud del sueño. ¿Cómo podría explicártelo? he sentido la agonía del verde, ese verde mutilado traficante de eternidades en mi jardín más triste, tú lucías una lúgubre cabellera negra sustituyendo al cielo en la playa desierta de mi cuerpo, y una confabulación de silencios me perseguía, llevaban en su espalda el perfume del fracaso y la sangre de la tarde, con el vidrio de los ojos haciendo iridiscencias para confundirme. Entonces tú me regalas una hoja lunar, y yo creo de nuevo, creo en la hiedra imposible del desierto, en el cielo y su herida, y en su lengua de noche que no osa oscurecer el mar.

Tengo que ordenar todas estas hojas secas algún día, las releo de vez en cuando y me doy cuenta que no son más que nuestras hijas aplastadas por la vida, demasiado delgadas y sin secretos. Son como sardinas colgando del esqueleto del cielo, sin casi cuerpo, sin casi voz, tiritando entre las llamas del espanto, con las manos sucias de tierra coagulada.

Querido mío, mi hermano, te sueño en el azul que ya sólo vive en los suspiros del viento, ¿sabes? La luz es enfermiza a este lado del infierno. Qué clandestino se me hace tu recuerdo falsificando la plata de cada escama, con el aire envenenando cada branquia, en este exilio de salinas y arena que me llena la boca.



Hace mucho que mi geografía perdió el Norte y llueve sin parar en esta aberración de espacios decapitados. A contra-piel, siento como el azul se desploma y me integra en su caravana fúnebre.

Todas mis ciudades se espesan. Aumentan de talla a cada huella que engullen, y no pierden jamás el hambre en la mirada, dan miedo. Las moscas han tomado el poder, expertas en miserias, con los libros de texto aún bajo el brazo, pululan impunes sobre los restos de una humanidad cánida que se contenta con recordar la melodía de las canicas para no quedarse tan desnuda, tan sola, tan falta de identidad.

Las farolas dormitan mientras los Blues se matan entre ellos, se quedaron sin brújula musical ¿sabes?, todos los que perdimos la fe nos damos cita en esta plaza enferma, tío-vivo de tristezas, y esperamos a que huya la soledad, con su delantal de camarera y su sexo nuevo, que se vaya bien lejos, que aquí nadie la necesita para amontonar todos los minutos de oscuridad que se pueda.

Sí mi querido hermano, siempre nos hemos bastado a nosotros mismos para disfrazarnos de ratas muertas, para eso, no hacía falta ninguna guerra. Yo he quemado todas mis habitaciones, con sus techos y ventanas, y mis dudas se han aliado con el grito de las llamas para poder ser acusadas de alteración del orden público y comparecer así ante el tribunal supremo, donde un dios con las faldas arremangadas se merienda el destino de la humanidad.

Tengo que ordenar todas estas hojas secas, algún día… lo prometo.

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Relato publicado en el número inicial de la revista digital 3D3, proyecto de la Asociación Cultural Myrtos Gramma Al manar. (enero 2009)

dimecres, 14 de maig del 2008

TODOS NOSOTROS NOS FUMAMOS LA SOLEDAD EN GRAMOS DE SOL



Sólo decirte una cosa: conozco el Bosque de los gritos.
Roberto Cantele



Por extraño que parezca
en esas horas viudas del espanto
un rostro cualquiera basta para recordar
que todos nosotros
nos fumamos la soledad en gramos de sol.

Nada ni nadie puede salir de este anonimato
hecho de algodones y franelas
donde la poesía es el nuevo polizonte
en el bolsillo de los magos.

¡Y hablamos de épica!

Épicos son los ojos donde el whisky
aprende a ser agua bendita
antes de las tres de la mañana.

Lo demás, sólo se escribe.

EL PIANO PASEA DE NOCHE POR LOS OLVIDOS



En las zonas de miel no echamos de menos los paraguas.
Roberto Cantele


El piano es un viejo contorsionista
que pasea de noche por los olvidos.

Lo he visto muchas veces
con el ébano de los pies desmemoriado
tambalearse en una paleta monocromática
que invoca sin remedio a la ronquera.

Es entonces
cuando el norte hace malabarismos
con una luna de agua,
y se juega en una partida de meridianos toda su fe.

Las últimas notas del anciano acróbata
rivalizan con los cometas
en el difícil arte
de mendigar su pedazo de cielo
forrado de frío y poesía.

¿conseguirán dibujar el pentagrama
donde las heridas de un arco iris rectilíneo
aprendan a columpiarse?

Estoy hablando de ese karaoke
donde hasta Dios levanta la voz
y los corazones en coma
le guiñan un ojo a la suerte.